El vicepresidente de Junts niega que el partido esté atornillado a la crítica pero duda de que haya una voluntad real de desplegar la amnistía

Junts per Catalunya trata de surfear el mar de fondo de unas encuestas que ponen al partido en caída libre y busca la corriente a favor con la idea de que un regreso próximo de Carles Puigdemont servirá de efecto vitamina. Josep Rius (Barcelona, 52 años) fue jefe de gabinete del expresidente catalán y mantiene una estrecha relación con él, pero la afinidad no le ha valido para lograr su propósito de ser alcaldable en Barcelona.

Pregunta. El curso político termina con la validación de la ley de amnistía por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), pero Junts sale mal parado en las expectativas de voto. ¿Qué nota merece al partido?

Respuesta. Las encuestas no las comentamos, las desmentimos en las urnas. La nota tiene que ser alta, porque en Cataluña y en Madrid estamos haciendo un trabajo inmenso para mejorar la calidad de vida de los catalanes. A menudo se nos quiere colgar una etiqueta que no nos corresponde, cuando en la Generalitat hay un Govern que se presentó como el de la buena gestión y ha fracasado estrepitosamente. Estamos peor que hace dos años. Y Salvador Illa, siendo el presidente más españolista que ha tenido Cataluña, es responsable de esa mala gestión, pero también lo es Esquerra Republicana por mantenerlo en el cargo.