Txabi Franquesa (Barcelona, 1975) ha hecho prácticamente de todo. Como actor y cómico, ha participado en El Club de la Comedia, en series como Aída o películas como Ocho apellidos catalanes. Es un showman de manual. Hace unos cuatro años, llegó un nuevo personaje protagonista a su vida: su perra Bala. El ahora colaborador de RAC1 y Ràdio 4 nos habla de cómo ha encontrado una compañera que ha cambiado su forma de ver el mundo: "La gente se queja de las personas que humanizan a los perros. Yo creo que Bala me ha humanizado a mí".PublicidadFranquesa lleva 25 años llevando su humor por platós y escenarios de todo el país. A diario podemos escuchar al catalán en los programas Versió Rac1 y Xavifornia o verle en su show Escocía. La llegada de Bala no ha cambiado en absoluto su rutina, solo se ha añadido un acompañante más. El cómico recorre junto a su perra teatros, radios y televisiones: "Desde muy chiquitita siempre la he llevado conmigo a todos lados. Ya está muy acostumbrada, es una perra que puede estar en cualquier sitio". Con el tiempo –comenta— ya es capaz de saber cuándo empieza y acaba una función o una sección en la radio.Bala tampoco tiene miedo a los transportes. El cómico suele llevarla en moto, e incluso lleva gafas de sol cuando va sobre ruedas, a juego con su dueño. La perra ha llevado a Franquesa a hacer cosas que nunca había pensado: "Programo excursiones infinitas para que esté entretenida, condiciono los sitios a donde voy en función de si puedo ir con ella…".A pesar de estar muy bien adaptada a la ciudad –ambos viven Barcelona— , su plan favorito es bañarse en la playa y estar en contacto con la naturaleza: "La llevo yo porque no tiene carnet, pero me ha llevado ella a mí". "He tocado más playa en los últimos cuatro años y medio desde que la tengo, que en los 20 años anteriores", confiesa entre risas.Una conexión a primera vistaFranquesa admite que conectó con Bala desde el principio. Aunque inicialmente estaba decidido a adoptar un perro, le surgieron muchas dudas durante el proceso y problemas para poder llegar a conocer a los perros. En ese momento, conoció a través de un amigo a un criador, un momento que lo cambió todo: "En mi cabeza estaba esta idea de que los criadores lo que hacen es producir animales para la gente que se encapricha por ellos. En este caso en absoluto fue así".Publicidad"Tú no elegías perro, ellos elegían el perro adecuado para ti", explica Franquesa. "Creo que fue uno de los actos más responsables que hice. Te hacían conocer a la manada, visitarla mientras estaba con la madre, entender sus códigos…", admite. Para él, ese proceso le permitió "afrontar esa primera experiencia como dueño de una manera más tranquila". En ese momento, llegó Bala, la primera perra del cómico, pero puede que no la única: "Ya he entendido perfectamente el lenguaje, el tipo de relación que se tiene con los animales y creo que es maravillosa"."Es muy curioso. Me ha mejorado como persona a muchos niveles", confiesa Franquesa. Para el cómico, su perra se ha convertido en un miembro más de la familia: "No lo compararía con un hijo, pero sí hay una responsabilidad y un cariño muy similar". Su forma de ver la vida ha cambiado desde que llegó Bala: "Mi visión del mundo sigue siendo completamente pesimista, pero mi visión del presente ha mejorado sin duda. Desde luego los animales son más puros, más de verdad que los humanos".