Anabel Alonso (Baracaldo, 1964) tiene claro que es una amante de los animales. Ya sean perros, gatos o pájaros, la cómica vizcaína ha tenido de todo. Hoy comparte su vida con Berta —una perra que acogió de un refugio en 2015— y Nunu —una gata que se encontró en la calle hace casi dos años—. "Te hacen ver lo que es el amor incondicional y desinteresado. No hay resentimiento, no eres guapo ni feo, ni eres famoso ni no lo eres, solo te quieren", confiesa en una conversación con Público.PublicidadLa humorista tiene claro que hay muchas cosas que los animales nos pueden enseñar: "Hay que aprender de ellos el aquí y ahora. Los perros se pueden enfadar, se dan la vuelta y ya se les ha pasado. Así deberíamos ser los humanos". Actualmente, Alonso está recorriendo España protagonizando la obra La Mujer Rota, una adaptación del libro homónimo de Simone de Beauvoir. Además, la hemos visto desde los años 90 en series como Los ladrones van a la oficina o 7 vidas. Sin embargo, con el tiempo ha aprendido a compaginar el trabajo con sus animales de compañía, e incluso confiesa que en ocasiones se los ha llevado al camerino o a los rodajes. Además, también le ayudan a desconectar: "El paseo de la tarde-noche para mí es como aterrizar. Es relajarme, respirar y tener media hora para mí. Nosotros hacemos mucho por ellos, pero ellos también por nosotros"."Los perros son unos payasos maravillosos"Los animales han acompañado a Alonso durante prácticamente toda su vida. Antes de Berta y Nunu, la actriz tuvo dos perros, Pancho y Lucas: "Han sido los dos seres vivos, quitando a mis padres, que de momento tienen el récord de permanencia a mi lado". Antes de que la cómica saltara a la fama, Lucas ya estaba presente. "Cuando empecé a ser conocida, pasear a mi perro y recoger sus cacas me ponía en mi sitio", se sincera entre risas. "Pensaba: Mucha alfombra roja y muchas fotos, pero aquí estoy. Eso te da perspectiva", recuerda.PublicidadAdemás, la actriz también tuvo un gato antes de Nunu llamado Zeus. Al ser preguntada por cómo es el duelo cuando muere un animal de compañía con el que has compartido tantos años, Alonso admite que, aunque tras la muerte de Lucas en 2008 no quería volver a tener un perro por un tiempo, finalmente el amor por los animales ganó: "Se presentó una amiga mía con un cachorro que había tenido su perrita, y ese perro ya no salió de casa". "Necesitaba ese tiempo de luto, pero se presentó así y no son casualidades", reflexiona.Hay quien dice que tener un perro es como un niño. Sin embargo Anabel Alonso, que también comparte su vida con su hijo Igor, ve diferencias muy claras: "Ves cómo tu hijo evoluciona y cambia. El vínculo es distinto". Para la actriz, los animales de compañía "siempre son niños pequeños, entonces la relación con ellos no cambia, es atemporal". "Si no llego a tener a mi hijo, no tengo conciencia del paso del tiempo porque los perros están siempre iguales. Berta tiene 11 años y está como una cachorrita", explica.Anabel Alonso podría definirse como una experta en el humor, pues lleva más de 30 años en los escenarios con sus monólogos. Para ella, mientras los gatos son más "astutos", los perros son graciosos por naturaleza. "Son payasos. Son como Buster Keaton, van con cara inexpresiva y se tropiezan. Yo me fijo mucho en ellos", detalla . La vizcaína recuerda uno de los momentos más cómicos que ha vivido: "Una vez Pancho fue tan contento a saltar a una piscina que estaba vacía. Se levantó como si no hubiera pasado nada".