Si esto fuera un chiste, ahora se abrir�a el tel�n y aparecer�a una enferma terminal de c�ncer, el chaval que se qued� parapl�jico en un accidente de moto, un ex yonqui con cara de yonqui, la chica que ha intentado suicidarse al menos 20 veces, un cr�o que fue v�ctima de bullying en el cole, el tipo al que acaba de dejar su novia, esa mujer que sufre delirio paranoide y a ratos se cree una esp�a del KGB, una pareja que hace nada perdi� a su beb�, el enano de las fiestas de Lamine Yamal o un adolescente amorrado a las tetas gigantescas de una se�ora italiana como si todo fuera una peli de Fellini.D�nde est� la maldita gracia, se preguntar�n. La respuesta s�lo la tiene Juan D�vila (Madrid, 47 a�os), el �nico c�mico del mundo capaz de levantar un espect�culo de improvisaci�n y humor salvaje con semejantes ingredientes y agotar las entradas en lo que usted tarda en leer estos dos p�rrafos."Nada une m�s que la risa y ah� est� la esencia de mi show", explica �l. "Se trata de conseguir, a trav�s de la comedia, que todo el mundo se sienta integrado y participe de una manera igualitaria. No importa que tengas un problema, que seas de una escala socioecon�mica u otra o que te falte un brazo. Aqu� todo el mundo es igual. Son s�lo personas ri�ndose juntas".�Hay alguna cosa con la que jam�s bromear�as?No.�D�nde est� el l�mite entonces?El �nico l�mite es que la otra persona lo disfrute. Nada m�s.Juan D�vila revienta teatros y pabellones por toda Espa�a con El palacio del pecado, una performance sin red en la que durante casi dos horas el c�mico camina entre el p�blico armado s�lo con una minic�mara, interrogando y hurgando en sus desgracias, sus pecados y sus debilidades. Luego invita al escenario a los personajes m�s excesivos y a los fans que le han escrito previamente a trav�s de las redes sociales para confesarle sus cat�strofes personales. �l chapotea sin misericordia en todas ellas como un ni�o en un charco, convirtiendo la incomodidad en un espect�culo irresistible.Para saber m�sLos cortes de sus actuaciones son dinamita en las redes sociales, donde acumula casi seis millones de seguidores. M�s de 8.000 espectadores acuden religiosamente cada fin de semana a sus ejercicios de improvisaci�n alrededor de todo el pa�s, sus entradas est�n agotadas hasta octubre de 2027 y han llegado a superar los 1.000 euros en la reventa. En 2023 desbord� durante cuatro d�as consecutivos el Palacio de Vistalegre, hace s�lo unos meses consigui� reunir a 15.000 personas en el Movistar Arena de Madrid, tiene ofertas para llenar el mism�simo Santiago Bernab�u y en s�lo unos d�as hace las maletas rumbo a Am�rica para estrenar su particular circo en Buenos Aires, Santiago de Chile, Ciudad de M�xico, Monterrey, Lima, Bogot�, Medell�n, Santo Domingo, Puerto Rico, Panam�, Houston, Orlando, Tampa, Los �ngeles, Miami y Nueva York.Ah, y antes estrena su segunda pel�cula este a�o, El �ltimo mono, donde interpreta a un gur� de la seducci�n haciendo equilibrios (una vez m�s) entre ser un personaje entra�able o parecer un completo hijo de puta.�Qu� ha pasado exactamente para que un actor pr�cticamente desconocido hace apenas tres a�os y medio sea hoy �l c�mico que m�s vende en Europa y uno de los m�s taquilleros del planeta? �Qu� explica el �xito sin precedentes de alguien capaz de descojonarse en directo y sin gui�n de los dramas m�s atroces? �Por qu� todo el mundo est� deseando que Juan D�vila se r�a de sus miserias?"En enero de 2023 estaba en el Teatro Arlequ�n de Madrid actuando para 200 o 300 personas y ese mismo a�o acabamos haciendo cuatro Vistalegres seguidos y llenando dos noches el BEC de Bilbao, que son unos 12.000 espectadores cada recinto", se asombra �l. "�Qu� ha pasado entre los 300 y los 12.000? Pues que empezaron a hacerse virales mis v�deos en las redes sociales, las entradas se empezaron a agotar poco a poco, y a agotar, y a agotar... La gente debi� creer que �ste era el tipo de humor que necesit�bamos y, de repente, todo el mundo se preguntaba de d�nde hab�a salido este t�o".�Y de d�nde ha salido este t�o?Pues yo llevo 15 a�os haciendo lo mismo...CARLOS GARC�A POZORebobinemos un momento porque la historia de D�vila tambi�n parece una broma. Nacido en el barrio madrile�o de Moratalaz, iba para futbolista profesional. Lleg� a jugar en Tercera Divisi�n, pero una lesi�n le jubil� antes de tiempo. "Bueno, eso y que no ten�a calidad", reconoce �l ahora. "Ten�a mucho pundonor, pero era muy malo. Un poco como Simeone cuando daba palos". Prob� luego como fisioterapeuta y acab� como polic�a municipal en Alcobendas. "Un amigo me dijo que ah� tendr�a tiempo y dinero, as� que me met� a polic�a c�mo me pod�a haber metido a camarero. Era cero vocacional, porque a m� lo que me gustaba era el teatro".Estando en el cuerpo se matricul� en el Estudio Corazza de Arte Dram�tico. Durante a�os vivi� entre dos mundos, como en una comedia de los 80. Polic�a de d�a; humorista y actor de noche. "Tuve que pedir un permiso al Ayuntamiento de Alcobendas porque era funcionario y a la vez estaba actuando en Paramount Comedy y haciendo mon�logos de stand up en peque�as salas, en bares, eventos y hasta en bodas de toda Espa�a".La nochevieja de 2011 fue su �ltima noche de servicio. A la ma�ana siguiente entreg� la placa y el arma. "Era una pulsi�n interna, sab�a que el teatro era mi sitio". Dej� el uniforme, la seguridad y un sueldo estable para apostarlo todo por su sue�o. "De repente te ves en un piso con goteras mientras tus amigos tienen sus casas, sus trabajos y sus familias y te lo replanteas todo. Y piensas: ‘Madre m�a, qu� he hecho’. Mis padres cre�an que me hab�a vuelto loco... Pero luego me sub�a al escenario y se me quitaban todos los miedos. Aunque hubiese 20 personas en el p�blico, yo sab�a que actuar era lo m�o, lo que realmente me hac�a feliz".Mont� su propia compa��a de improvisaci�n junto a otros actores y durante la d�cada siguiente sobrevivi� de teatro en teatro, de pueblo en pueblo, actuando a menudo para no m�s de 10 o 12 personas. "Hab�a veces que actuaba para nadie porque no ven�a absolutamente nadie", reconoce. "Recuerdo una vez en un pueblo de Albacete que no vino ni dios, pero el alcalde me oblig� a actuar porque el espect�culo estaba anunciado en el programa de festejos y hab�a que hacerlo s� o s�, como si fuera una actividad de spinning".�C�mo resististe tanto tiempo?Hubo momentos en los que pensaba que esto no ten�a ning�n sentido. Me plante� incluso volver a la Polic�a, pero el d�a que fui a solicitar la plaza me entr� tal angustia en el est�mago que me di la vuelta y me march� para siempre. Era el a�o 2014 y a�n le quedaban unos cuantos a�os de penurias por delante. "Yo no estaba obsesionado con el �xito, pero s� con que viniese gente", cuenta. "Cuando actuaba en el Teatro Arlequ�n, miraba cada noche los puntitos verdes y rojos de las entradas. Cuando ya pensaba que me iban a echar me despertaba a las cuatro de la ma�ana y lo miraba: ‘Cuatro puntitos rojos, bien, cuatro entradas m�s’. Como no vend�a casi nada, me pasaron de las 10 de la noche a las 12. Lo siguiente ya era que me echaran a la calle... Y, justo en ese momento, todo pet�".A�os antes hab�a abandonado su compa��a siguiendo los consejos de un cham�n senegal�s para emprender su carrera en solitario e ide� el germen de lo que es hoy su espect�culo. "Ven�amos de la pandemia y yo sab�a que hab�a que montar algo que fuera el despiporre. Pero cost�. La primera vez se llen�, porque todos los que vinieron eran amigos, pero luego cada vez ven�a menos gente y menos gente, hasta que ven�an apenas 30 personas"."La gente con discapacidad que viene al espect�culo siempre me dice que es la primera vez que les tratan como a una persona m�s"Con 43 a�os, Juan D�vila se plantaba cada tarde en la Gran V�a de Madrid con una t�nica y un meg�fono para invitar a la gente a su funci�n. Si alguien entraba al show y le segu�a despu�s en sus redes sociales, el c�mico le daba dos entradas por el precio de una para la siguiente actuaci�n. "Uno a uno fui ganando seguidores. Durante mucho tiempo me negu� a subir contenido a las redes porque yo lo que quer�a era ser actor y me daba miedo que los directores de casting pensaran que lo que estaba haciendo no era serio. Pero cuando ya me iban a echar del teatro recuerdo que una amiga me dijo: ‘T�o, lo que pasa dentro de tu espect�culo es una puta locura, pero nadie lo sabe. Tienes que ense��rselo al mundo porque si no, nadie se entera’. Ya me daba todo igual, as� que empec� a subir v�deos a TikTok".En su primer corte viral, D�vila se choteaba de un espectador deprimido porque su novia le acababa de dejar. En unas horas la escena la vio m�s de un mill�n de personas en internet. La magia del algoritmo hizo el resto. Vinieron despu�s las bromas con enfermos de c�ncer o de ELA, las risas con todo tipo de discapacidades, los chistes sobre parejas rotas y familias desestructuradas, los cojos, los mancos y los ciegos, el vacile en directo a los hermanos Williams... Y tambi�n la censura en Instagram y las acusaciones de racista, de machista, de hom�fobo, de ser terriblemente cruel. Si existen los l�mites del humor, Juan D�vila los pisote� hace ya unos cuantos miles de kil�metros."Me llegan muchas cr�ticas, claro, pero los aludidos siempre salen a defenderme", explica el actor. "La gente con discapacidad que viene al espect�culo siempre me dice que es la primera vez que les tratan como a una persona m�s, que no les han mirado con pena ni les han tratado como ese pobrecito al que hay que apartar porque con �l no te puedes re�r. Se sienten parte del espect�culo porque hacemos humor con ellos sin dejarlos al margen. Es una risa colectiva"."No hay una mala intencionalidad en lo que hace ni en lo que dice nunca", razona el actor Hovik Keuchkerian en La senda del pecado, un documental estrenado en 2025 que relata el fascinante viaje al �xito de Juan D�vila. "�l es un tipo que no tiene maldad y por eso le funciona. Porque la persona con la que hace humor nunca se siente ni invadida ni molesta"."Hay mucha gente enferma en Espa�a que ha encontrado un lugar donde poder re�rse de su enfermedad", celebra el propio D�vila. "O chavales que han sufrido bullying y han pasado de ser la oveja negra del colegio a, de repente, ser h�roes por haber estado en mi escenario y salir en Instagram".�Qu� has entendido t� del p�blico espa�ol que no ha entendido el resto?Pues que el p�blico no es gilipollas, que es mucho m�s listo de lo que pensamos. �Y est� m�s preparado para re�rse de s� mismo de lo que creemos?S�, s�. Lo �nico complicado es crear el ambiente para que eso pueda ocurrir. �Si un espect�culo tuyo se emitiese esta noche en TVE, qu� pasar�a?Buff. No acabar�a preso porque no he matado a nadie, pero creo que no se entender�a. La clave de mi espect�culo es el contexto. Me han ofrecido todo tipo de programas, pero la tele no est� preparada para alguien como yo.�El �xito tan bestial de los �ltimos a�os te ha hecho rebajar el tono o subirlo?Ha habido que subirlo, claro. Porque el p�blico se acostumbra a una base y pide m�s. Antes que subiera al escenario un chaval en silla de ruedas ya era un espect�culo. Ahora es lo normal. �Cu�l es el truco para poder bromear con una pareja a la que se le ha muerto un beb� de seis meses?El truco es el lugar desde el que lo haces, que vean que es honesto y no es ofensivo ni da�ino, que el plan es re�rnos juntos del problema, la enfermedad o lo que sea. Esos chavales vinieron, ten�an muchas ganas de ver el show y evadirse un rato y en ese contexto funcion�. Fuera de ah� es muy duro, pero en el momento conseguimos hacer humor incluso con eso. Es algo casi terap�utico. Por su escenario ha pasado una madre que hab�a planeado ir al espect�culo con su hijo y acudi� sola porque el chaval muri� d�as antes en un accidente de tr�fico. O un matrimonio que suplic� un par de entradas porque el �ltimo deseo de ella era divertirse en directo con Juan D�vila antes de morir. "Estaba muy malita de c�ncer y casi no ten�a fuerzas para re�rse, pero ah� estaba, disfrut�ndolo. Al poco tiempo el marido nos escribi� diciendo que hab�a fallecido y d�ndonos las gracias por las risas", recuerda Alicia Ledesma, productora del show y m�nager del c�mico. "A veces pasan cosas que te encogen el coraz�n, pero a la vez piensas que estamos haciendo algo bonito, que ayudamos a sobrellevar el dolor".Juan, �alguna vez has salido al escenario con miedo?Miedo de meter la pata no, pero s� acojona salir delante de 12.000 personas y no tener nada preparado. A veces tienes que rascar de la nada. La mayor�a de c�micos salen con una parte de texto preparada porque as� se aseguran que algo funciona, pero el �nico show en el que todo es improvisaci�n es �ste.�Haber sido polic�a te ha servido de algo para tu espect�culo?S�, claro, para tener olfato. Al final, cuando eres polic�a est�s ocho horas observando a gente por la calle. Yo, cuando sube alguien al escenario, enseguida veo por d�nde entrarle. �Alguna vez has tenido la sensaci�n de pasarte de la raya?Es que mi p�blico ya sabe a lo que viene, ha comprado sus entradas con m�s de un a�o de antelaci�n y todo es una fiesta para ellos. Si yo patino en algo, me lo permiten. Puede que no se r�an o que me abucheen, pero ya est�.�Qu� es lo m�s salvaje que te ha pasado sobre el escenario?Hubo uno que casi me pega en Bilbao porque descubrimos una infidelidad de su novia en directo. El t�o andaba con la mosca detr�s de la oreja y se cre� una situaci�n muy tensa, pero acab� d�ndole un abrazo. �C�mo llevas la fama despu�s de tantos a�os persiguiendo el �xito?Ya me ha pillado a una edad... Con 47 a�os ya s� que ni antes era tan malo ni ahora soy tan bueno. Pero si esto me pasa con 20, igual me vuelvo loco. �Y si el �xito se acaba?Bueno, cuando el show empez� a funcionar la gente pensaba que ser�a una moda pasajera, que como mucho durar�a un a�o y ya llevamos 2023, 2024, 2025, 2026... Y sin descanso. A su regreso de las Am�ricas, Juan D�vila se subir� de nuevo a su furgoneta del pecado para volver a girar por toda Espa�a. Tiene programados cerca de 30 espect�culos al menos hasta octubre de 2027. No lo intenten, ya no quedan entradas para ninguno.Hace 10 a�os estabas contando puntitos rojos para saber si vend�as una entrada m�s o menos. �C�mo te imaginas dentro de otros 10?Yo siempre me imagino sobre un escenario. Quiz�s con menos fuerza que ahora, pero siempre encima de un escenario. Mientras yo disfrute y el p�blico tambi�n, seguiremos ri�ndonos de todo.
El humor salvaje de Juan D�vila, un ex polic�a convertido en el c�mico m�s taquillero de Europa: "Mi show es el �nico lugar donde muchos enfermos se pueden re�r de su enfermedad"
Si esto fuera un chiste, ahora se abrir�a el tel�n y aparecer�a una enferma terminal de c�ncer, el chaval que se qued� parapl�jico en un accidente de moto, un ex yonqui con...








