Ni 'wearables' ni suplementaci�n ni c�maras hiperb�ricas. Para el doctor Jorge Escobar, la clave para disfrutar de una vida larga y sin achaques limitantes radica en nuestra boca. Odont�logo biol�gico e integrativo, fundador de la cl�nica Meridian BioHealth y referente en el �mbito del biohacking bucal, Escobar sostiene que la salud oral es el indicador m�s fuerte del envejecimiento prematuro.

"La salud de tu boca es un espejo de tu salud general y uno de los mejores predictores de c�mo vas a envejecer. Es imposible optimizar el rendimiento del cuerpo si existen bacterias pat�genas, desequilibrios en la microbiota oral o inflamaci�n periodontal latente", afirma.El 80% de las enfermedades cr�nicas, asevera, est�n vinculadas a infecciones o toxinas bucales: "Hay numerosos estudios publicados y respaldados por prestigiosos especialistas que demuestran que tener en mal estado la boca puede contribuir a desarrollar m�ltiples patolog�as. No lo digo yo. Lo respalda la ciencia. Una investigaci�n publicada en Nature Communications analiz� 293 revisiones sistem�ticas con metaan�lisis y encontr� 28 enfermedades no transmisibles fuertemente asociadas con enfermedades orales. Entre ellas: diabetes, enfermedades cardiovasculares, trastornos neurodegenerativos, depresi�n, enfermedades reum�ticas, enfermedad inflamatoria intestinal, obesidad y cinco tipos de c�ncer".Adem�s, prosigue, "otro trabajo cient�fico identific� 57 condiciones sist�micas que hab�an sido investigadas por su posible relaci�n con la enfermedad periodontal". Es m�s, prosigue, "la Organizaci�n Mundial de la Salud tambi�n confirma que existe una relaci�n demostrada entre la salud oral y la salud general, y se�ala que las enfermedades orales comparten factores de riesgo con las principales enfermedades no transmisibles".Si la ciencia lo ratifica, �por qu� cree que la salud oral ha quedado fuera de la conversaci�n sobre prevenci�n y envejecimiento saludable durante tantos a�os? "Porque la salud siempre se ha tratado de forma fragmentada, por �rganos, sistemas, especialidades, y nunca se ha visto de forma integral. La boca es la entrada al aparato digestivo y est� profundamente conectada con la respiraci�n, el sue�o, la microbiota, el sistema inmunitario, el metabolismo, la postura y la salud cardiovascular. Es un territorio biol�gico en constante comunicaci�n con el resto del organismo. Por eso, entender la salud oral de forma aislada del cuerpo es una visi�n que la ciencia est� dejando atr�s. Todos los dientes act�an como �rganos vivos, conectados al resto del cuerpo".En su opini�n, "la gran falacia es creer que los dientes no est�n conectados con el resto del cuerpo. Todos y cada uno de ellos tienen un paquete vasculonervioso que los conecta al cerebro a trav�s del nervio trig�mino, el par craneal m�s grande que tenemos".Hoy sabemos, explica este especialista, que "una enfermedad oral no afecta �nicamente a los dientes. Pensemos, por ejemplo, en la periodontitis: hablamos de una inflamaci�n cr�nica en un tejido altamente vascularizado. Las bacterias orales, sus componentes y los mediadores inflamatorios pueden alcanzar la circulaci�n y contribuir a un entorno de inflamaci�n sist�mica. Esto ayuda a entender su estrecha relaci�n con la enfermedad cardiovascular, la diabetes o incluso determinadas patolog�as neurodegenerativas. La reflexi�n es sencilla: si una inflamaci�n cr�nica estuviera activa en cualquier otro �rgano del cuerpo, nadie pensar�a que no puede afectar al resto del organismo. �Por qu� seguimos pensando que en la boca es diferente?".Mala salud bucal. "La evidencia cient�fica es ya muy s�lida en algunas relaciones. En enfermedad cardiovascular, los consensos internacionales concluyen que la periodontitis severa se asocia de forma independiente y significativa con la enfermedad cardiovascular. Sabemos, adem�s, que existen mecanismos biol�gicos plausibles: bacteriemias de origen oral, inflamaci�n sist�mica, aumento de prote�na C reactiva y estr�s oxidativo".�Hay s�ntomas que deber�an alertarnos de que un problema en la boca puede estar teniendo consecuencias sist�micas? "Obviamente, los m�s comunes son: sangrado de las enc�as, movilidad de los dientes, mal aliento, cualquier tipo de dolor en la boca, respiraci�n oral, ronquidos, infecciones activas, f�stulas, signos a observar como dientes api�ados o mala mordida".En su opini�n, "el mayor error que cometemos en el cuidado diario de nuestra boca es pensar que cepillarse los dientes es suficiente. El gran olvidado es el espacio entre los dientes, donde el cepillo no llega y puede mantenerse el biofilm bacteriano durante a�os, pero tambi�n la lengua, que alberga una parte importante de la microbiota oral y que muchas veces olvidamos limpiar. La higiene interdental y lingual diaria, junto con un buen cepillado, son fundamentales. Y a�adir�a otro gran error: normalizar el sangrado de las enc�as. Una enc�a que sangra de forma habitual est� dando una se�al de inflamaci�n; no deber�amos ignorarla".Como referencia, este especialista nos aconseja hacernos una revisi�n bucal dos veces al a�o. "Evidentemente, la frecuencia debe individualizarse seg�n el riesgo de cada paciente, pero una revisi�n semestral nos permite detectar cambios antes de que aparezcan s�ntomas. En odontolog�a, esperar a que algo duela suele significar que hemos perdido una parte muy valiosa: la oportunidad de prevenir, que es donde debemos poner el foco".�Se podr�a decir que algo tan sencillo como una limpieza dental o una revisi�n pueden tener m�s impacto en la salud a largo plazo que algunas de las tendencias actuales del biohacking? "Sin duda, una buena revisi�n realizada por un odont�logo biol�gico e integrativo y con la tecnolog�a necesaria podr�a tener m�s impacto a nivel sist�mico porque a veces no consiste en a�adir suplementos, terapias o t�cnicas de biohacking, sino en identificar aquello que lleva a�os generando inflamaci�n o toxicidad en el cuerpo".Uno de los asuntos sobre los que m�s hincapi� hace es la bioincompatibilidad de los materiales utilizados en odontolog�a. "Materiales biocompatibles son aquellos que son capaces de integrarse y convivir con el organismo generando la menor respuesta posible. Por ello, estudiamos c�mo interact�an con la biolog�a de cada paciente a largo plazo. Afortunadamente, esto est� cambiando tambi�n. Hace 20 a�os, la odontolog�a depend�a mucho m�s de metales y aleaciones. Hoy disponemos de cer�micas de alta resistencia, zirconia y otros materiales que nos permiten trabajar desde una perspectiva mucho m�s biocompatible. A pesar de ello, aunque se ha evolucionado, la odontolog�a convencional todav�a se centra en muchas ocasiones en que una restauraci�n funcione y dure, sin valorar suficientemente c�mo ese material puede interactuar con la biolog�a y la salud global de la persona a largo plazo".A d�a de hoy, denuncia, "muchas personas tienen empastes de amalgama, que est�n hechos a base de mercurio, material prohibido ya en EE. UU. y Europa debido a su alta toxicidad. Y seguimos viendo coronas de cromo, n�quel y cobalto, metales que sufren gran corrosi�n y generan una alta toxicidad por metales pesados. El est�ndar en implantes sigue siendo el titanio (m�s metales para el cuerpo), cuando ya tenemos los implantes cer�micos de zirconia, que son 100 % biocompatibles".La buena noticia es que los pacientes preguntan cada vez m�s sobre los detalles de los procedimientos que se les realizan. "No quieren �nicamente tener dientes sanos; se preocupan por entender c�mo puede influir su boca en su salud a largo plazo. Hoy el paciente quiere saber qu� materiales lleva en su cuerpo y c�mo pueden interactuar con su salud. Y la odontolog�a tiene que ser capaz de responder a esa pregunta. Tienen m�s acceso a la informaci�n y una mayor conciencia sobre la exposici�n a t�xicos. El ejemplo m�s claro son las amalgamas dentales, que contienen aproximadamente un 50 % de mercurio en peso".La odontolog�a del presente y del futuro, proclama, "debe estar libre de metales, de pl�sticos y de disruptores endocrinos que est�n presentes en muchas resinas que se usan para empastes actualmente. La biocompatibilidad es el �nico camino".�Qu� afirmaciones sobre longevidad le preocupan m�s porque pueden generar falsas expectativas? "Ser�a irresponsable afirmar que tratar la boca va a hacer que una persona viva m�s a�os o te cure un c�ncer, que eliminar un material va a curar una enfermedad sist�mica. La odontolog�a biol�gica debe identificar y tratar factores orales que pueden estar contribuyendo a la inflamaci�n y a la carga biol�gica del organismo. La longevidad es multifactorial. La boca es una pieza esencial, pero no es todo el puzle. Y creo que ser honestos con esto es fundamental".Escobar advierte que "no sirve de nada tomar m�ltiples suplementos o hacer todo tipo de terapias de biohacking si tenemos una inflamaci�n de bajo grado a nivel sist�mico originada en la boca. El problema es que muchas veces intentamos suplementar un organismo sin preguntarnos primero d�nde est� el foco inflamatorio. Si existe una periodontitis activa o una infecci�n oral cr�nica, el sistema inmunitario est� recibiendo un est�mulo inflamatorio de forma constante. Podemos tomar vitamina D, antioxidantes o suplementos para mejorar nuestra salud, pero si no identificamos y tratamos el origen del problema, estamos intentando modular las consecuencias sin retirar el est�mulo que las mantiene. La suplementaci�n puede ser una herramienta, pero primero hay que preguntarse: �qu� est� sosteniendo la inflamaci�n? Aqu� la boca juega un papel determinante", concluye