Tener dientes fuertes no depende únicamente de la genética ni de la dureza del esmalte. De hecho, según explicó a La Tercera el director de la Escuela de Odontología de la Universidad Andrés Bello, el Dr. Ramón Schilieper, la verdadera fortaleza dental está relacionada con la capacidad de resistir las enfermedades que más afectan la salud oral a lo largo de la vida.“Cuando hablamos de una dentadura fuerte, deberíamos pensar en dientes capaces de resistir los ciclos de desmineralización producidos por ácidos y bacterias, y también en encías y soporte periodontal capaces de mantenerse sanos frente al acúmulo bacteriano e inflamación”, señala el especialista.Aunque hay características hereditarias que influyen en la resistencia natural de los dientes, los hábitos diarios son los que realmente marcan la diferencia en su salud a largo plazo. “La genética entrega un punto de partida, pero los hábitos y el ambiente oral determinan en gran medida cuánto se conserva esa estructura en el tiempo”, afirma.Soy odontólogo y así es cómo puedes mantener tus dientes fuertes

Riesgos para los dientesUno de los principales riesgos para los dientes modernos está en la alimentación. El consumo frecuente de azúcares y bebidas ácidas favorece la aparición de caries y erosión dental. Además, el problema no solo radica en qué se consume, sino también en la frecuencia.“Una bebida ácida tomada de una vez no tiene el mismo efecto que pequeños sorbos repetidos durante varias horas, porque en ese segundo caso el esmalte permanece más tiempo bajo un ambiente ácido”, advierte Schilieper.El estrés también juega un papel importante. Puede favorecer el bruxismo, es decir, el hábito de apretar o rechinar los dientes, provocando desgaste, fisuras, sensibilidad y dolor mandibular.Los errores más comunesParadójicamente, algunas prácticas destinadas a cuidar la salud bucal pueden terminar dañando los dientes cuando se realizan de forma incorrecta.“Una de las más frecuentes es cepillarse con demasiada fuerza o usar cepillos de cerdas duras”, explica el odontólogo. Esta costumbre puede generar desgaste dental, retracción de encías y sensibilidad.Otro error habitual es cepillarse inmediatamente después de consumir alimentos o bebidas muy ácidas. En esos casos, recomienda enjuagarse con agua y esperar antes de realizar el cepillado.También llama a tener precaución con el uso de blanqueadores y pastas altamente abrasivas sin supervisión profesional, ya que pueden aumentar la sensibilidad y favorecer el desgaste del esmalte.Soy odontólogo y así es cómo puedes mantener tus dientes fuertes