Actualizado S�bado,

agosto

01:23Iba de discreto por la vida, manteniendo un perfil bajo, ajeno a los rumores y a las tormentas medi�ticas, ejerciendo su influencia en silencio o delegando en la comunicaci�n corporativa, sin pringarse directamente en las redes sociales porque -eso cre�a- habr�a sido como bajar de su pedestal a los 77 a�os, siendo como es el hombre m�s rico y poderoso de Francia (con una fortuna estimada este a�o en 194.000 millones de d�lares seg�n Forbes)Hablamos de Bernard Arnault, el patr�n del grupo LVMH, que ha decidido romper de pronto sus propias reglas y soltar al mismo tiempo la lengua y la pluma en un podcast y en su nueva cuenta en X, con una carta abierta lanzada como un dardo contra el diario Le Monde (cuyo principal accionista es su yerno, Xavier Niel).Para saber m�sLa carta se titula Merci (gracias), en referencia ir�nica al tratamiento que le da el peri�dico parisino. "Por lo visto, soy el jefe de la �ltima familia real de Francia", argumenta en el arranque, bromeando sobre la reacci�n de sus cinco hijos: "Me preguntaron si eso significaba que de ahora en adelante tendr�an que hacerme una reverencia... Les respond� que con un 'hola, se�or' bastaba. Se echaron a re�r a carcajadas".Arnault agradece de entrada el esfuerzo period�stico realizado por Le Monde, que liber� durante seis meses completos a dos periodistas (Raph�elle Bacqu� y Vanessa Schneider) para una investigaci�n a fondo de su imperio, publicada durante seis d�as seguidos en dobles p�ginas.Delphine y Antoine Arnault, los hijos mayores del magnate.GTRESLa serie indagaba sobre todo en las intrigas familiares y en la guerra abierta por la sucesi�n entre sus cinco hijos: Delphine y Antoine (nacidos con su primera esposa, Anne Dewavrin) y Alexandre,Fr�d�ric y Jean (fruto de su matrimonio con la pianista canadiense H�l�ne Mercier). Seg�n Le Monde, la exquisita coreograf�a calculada para los medios por Bernard Arnault contrasta con la rivalidad permanente y las luchas de poder entre los cinco, que se reparten altos cargos en el vasto entramado de 76 empresas que componen el grupo del superlujo (de Louis Vuitton a Dior, pasando por Tiffany o Hennessy)."Al parecer, entre los Arnault no hay di�logo, sino intrigas; no hay celebraciones, sino rivalidad", replica el patriarca en su carta abierta. "Todo esto es digno de una novela... En el mundo real mi hijos dirigen empresas, forman equipos, toman decisiones y -un sacrilegio-- se llaman los domingos"Arnault y su hijo Fr�d�ric.GTRES"Quienes andan buscando alg�n esc�ndalo familiar para vender peri�dicos tendr�n que esperar mucho tiempo", vaticina Bernard Arnault, que en la �ltima junta general del grupo sugiri� que le pregunten "dentro de siete u ocho a�os" sobre su sucesi�n. Con m�s pinceladas de iron�a fina, Arnault se jacta de haber creado 220.000 puestos de empleo, de haber consolidado a Francia como "la fuerza dominante en la industria del lujo" y de haber donado 200 millones a la reconstrucci�n de N�tre-Dame. Como desquite final, promete "seguir haciendo los crucigramas de Le Monde, que son excelentes".Ellon Musk fue de los primeros en ensalzar la decisi�n de Arnault de pasar a la acci�n con su propia cuenta en X. "La mejor forma de comunicarse con el mundo es dirigirse directamente al p�blico con tus propias palabras, en lugar de hacerlo a trav�s del espejo deformantes de los medios tradicionales", advirti� el hombre m�s rico del mundo."La investigaci�n de Le Monde fue la gota que colm� el vaso", apunta por su parte Arianne Ahmadi, presidenta de Kerman Consulting, a la hora de explicar el giro de 180 grados de Arnault. "Las grandes fortunas son objeto de todo tipo de interpretaciones y eso ha formado siempre parte del juego. Pero llega un momento en que uno no quiere que otros construyan su imagen sin responder. Abrir una cuenta en X ha sido para �l una manera de recuperar el control de su relato p�blico".Arnault con su hijo Jean, el peque�o de sus cinco hijos.GTRESTres meses antes de la pol�mica de Le Monde, Bernard Arnault hab�a saltado a titulares por su cena secreta en abril con Marine Le Pen y otras fuerzas vivas de la econom�a francesa, en un acercamiento directo a la extrema derecha de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Menos titulares provoc� la salida en junio de su biograf�a no autorizada, Bernard Arnault: su universo implacable, en la que la historiadora Audrey Millet revela c�mo fue el pen�ltimo de su promoci�n en la Escuela Polit�cnica y fue calificado como "no apto para ocupar un puesto de responsabilidad" en un curso obligatorio de entrenamiento militar.Curiosamente, la primera biograf�a en 23 a�os del hombre m�s rico e influyente de Francia pas� pr�cticamente desapercibida por una campa�a para silenciarla que su autora atribuye al propio Arnault. Decenas de medios suspendieron sus rese�as o entrevistas con la autora y los que lo hicieron perdieron publicidad de LVMH y el t�tulo desapareci� de muchas librer�as. "Parece evidente