MIGUEL �NGEL VIOL�N
Actualizado 31
JUL.
2026 - 21:02Luis de la Fuente, con la Copa del Mundo, en la celebraci�n del triunfo en Madrid.Europa PressLas diez claves de gesti�n y liderazgo del seleccionador espa�ol, que prioriza el bienestar y la felicidad de los jugadores en un contexto de alta exigencia.�C�mo lo ha hecho? Es la pregunta que suscita todo �xito de relumbr�n. Como lo ha sido que la selecci�n espa�ola de f�tbol ganara la Copa Mundial de F�tbol el 19 de julio. Con eficacia y juego limpio. Mostrando grandes dosis de talento y una inusual integraci�n de jugadores de diferentes generaciones. Lo conseguido por el seleccionador Luis de la Fuente tiene un m�rito extraordinario. Es justo que se analice desde el �ngulo de la gesti�n para extraer conclusiones que bien pudieran extrapolarse al �mbito empresarial. Estos son los factores clave de �xito en su gesti�n impecable:Alineamiento. Este t�rmino significa en el lenguaje corporativo que todos los miembros de la organizaci�n conocen cu�l es el objetivo com�n a conseguir y ponen todo su empe�o en alcanzarlo. Si los esfuerzos se dispersan persiguiendo objetivos dis�miles o imprecisos, la eficacia se resiente. Nada m�s efectivo que la focalizaci�n, la fuerza concentrada en un punto.Comunicaci�n interna. Para que los miembros del equipo act�en alineados, es imprescindible que reciban instrucciones precisas sobre lo que se espera de ellos y compartan sin fisuras la voluntad de cumplir con el gui�n establecido. No es suficiente con que est�n debidamente informados. Deben estar motivados para cumplir con las instrucciones en aras del triunfo colectivo. Tienen que creerse a su l�der. Aqu� el t�cnico ha hecho una esmerada labor de cercan�a, con cada uno, y los ha convencido de la importancia de cumplir con los desempe�os asignados. Es una labor invisible a los ojos del gran p�blico. Se fragua en el d�a a d�a. En los di�logos en los entrenamientos. En los desplazamientos. En las charlas informales.Conocimiento de las personas. Es impensable el �xito de De la Fuente sin conocer las personas que lidera. Es clave para discernir qu� competencias tiene cada jugador y qu� puede aportar en cada situaci�n de un partido para as� escoger la pieza adecuada en el momento justo. Cu�ntas veces en una organizaci�n se ignora de manera ignominiosa las fortalezas de las personas disponibles por desidia o falta de visi�n de los directivos a la hora de identificar el talento interno. Este head-hunting es imprescindible y debe ser permanente, para ver la evoluci�n de las personas y promover que cada vez sean mejores.Meritocracia innegociable. Lo mejor para los mejores. F�cil de proclamar como valor inspirador pero a menudo dif�cil de implementar ante la gran constelaci�n de intereses que giran en torno a las marcas multimillonarias de cada uno de los jugadores. Sacar o no sacar a un jugador al campo implica efectos enormes en la marca del futbolista, seguidores y patrocinadores. Cuanto decide el seleccionador tiene enorme trascendencia. Sin embargo, es aqu� donde debe mostrar fuerza de car�cter. Por ello, las decisiones del seleccionador han sido de gran valent�a al primar a los jugadores en mejor estado de forma por encima de curr�culums, edades, nombres o clubes de procedencia. Es el caso del Real Madrid. Ninguno de sus jugadores ha sido llamado a la selecci�n, un hecho sin precedentes y que levant� una gran polvareda medi�tica.La gesti�n de los egos. Imprescindible para conseguir implementar los factores anteriores. No hay nada m�s destructivo para un equipo que se permita a sus miembros hacer prevaler su marca personal basada en m�ritos pret�ritos y no en un buen estado de forma. Para un profesional del f�tbol es trascendental estar entre los elegidos. Pero es el seleccionador quien debe decidir qui�n puede aportar un mayor rendimiento en circunstancias de alta presi�n. De la Fuente ha evidenciado gran eficacia en la realizaci�n de los cambios durante los encuentros, sin desencadenar malas caras. La selecci�n espa�ola se ha mostrado como equipo, con jugadores compenetrados que tienen claro el sentido de su misi�n, por encima de los lucimientos particulares.Integraci�n cultural. Los 26 jugadores tiene disparidad de edades, creencias y c�digos culturales. Los m�s veteranos aportan la sensatez de la experiencia, los de edad mediana el br�o entrenado en mil batallas, mientras que los m�s j�venes aportan el desparpajo, la chispa genial de los que asumen todo tipo de riesgos. Aqu� el seleccionador es donde muestra sagacidad a la hora de transmitir c�mo quiere que se hagan las cosas superando todo tipo de dudas y resabios.La fiabilidad. De la Fuente ha demostrado tener gran capacidad para convencer en cada momento de la idoneidad de las instrucciones que imparte y el sentimiento de certeza de que el equipo se encamina a buen puerto, sin miedos paralizadores ante el error. Es esta fiabilidad la virtud que facilita el acatamiento r�pido de las instrucciones, que va acompa�ada de los resultados en cadena y que genera espiral de autoconfianza.La gesti�n del protagonismo. Conseguir que todos se sientan art�fices del triunfo forma parte de los deberes del t�cnico. Los medios modelan la opini�n p�blica y una falta de entendimiento con ellos puede generar el mayor de los fracasos, incluso para el m�s brillante de los seleccionadores. Tal es el poder de la prensa, que no puede ser obviada ante su capacidad de crear estados de opini�n y climas emocionales. Aqu� De la Fuente ha sorteado el envite eligiendo mensajes sencillos y repiti�ndolos constantemente.Autoexigencia. De la Fuente ha mostrado elevadas dosis de voluntad de mejora continua. As� lo ha transmitido al equipo, explicando que el error es una oportunidad de aprendizaje y exigi�ndoles tambi�n constantemente esa superaci�n. Sentido com�n. No concierne �nicamente al comportamiento basado en la l�gica. Como detallo en El m�todo Guardiola (Ediciones Pen�nsula) sobre las maneras de hacer del entonces entrenador azulgrana, el sentido com�n tiene que ver con tener siempre el bien de la comunidad en el punto de mira. En el trabajo de De la Fuente esto se revela en la voluntad de crear comunidad, como una familia, donde los jugadores reciben protecci�n y consejo. En este sentido, su estilo recuerda a las maneras de hacer del alem�n Hansi Flick en el FC Barcelona, donde el jugador recibe un trato paternal no exento de elevada exigencia.Este sentido de lo comunitario obliga a poner en el centro el bienestar de las personas y por tanto su felicidad. Para ello recupera un viejo concepto, el de la calidad humana. Poner la bondad de moda en la gesti�n de las personas es un viejo reto en el campo del liderazgo, con pocos efectos demostrados hasta la fecha. Bien pudiera ser la reciente victoria de La Roja uno de ellos, especialmente si esta manera de triunfar se repite en nuevos campeonatos, que sea un nuevo paradigma en la obtenci�n de resultados en las actividades de alto rendimiento. La constataci�n, en suma, de que el sentido com�n propicia frutos descomunales.Miguel �ngel Viol�n es doctor en Comunicaci�n, profesor de management y autor de 'El m�todo Guardiola', 'Herr Guardiola' y 'La trilog�a Flick'.Directivos







