La entrevista del directorEl seleccionador de la campeona del mundo recibe a EL MUNDO y, ya relajado tras los festejos, desgrana su m�todo, construido alrededor de unos par�metros que trascienden el deporte.Luis de la Fuente posa para EL MUNDO.CARLOS GARC�A POZOActualizado S�bado,

agosto

22:36Dos semanas despu�s del estallido de euforia que sigui� al gol de Ferran Torres, Luis de la Fuente recibe a EL MUNDO para explicar en esta entrevista c�mo piensa, manda y selecciona el equipo campe�n del mundo. Su m�todo consiste en elegir personas, proteger una idea, integrar el talento individual en el colectivo y construir autoridad a trav�s de la coherencia.�Por qu� ha sido Espa�a campeona del mundo?Porque hemos sido los mejores en todo. No solo en el plano futbol�stico, tambi�n en la gesti�n, en todo lo que rodea a los futbolistas. Para ganar un Mundial tienes que rozar la perfecci�n en todo.Espa�a ha sido campeona otra vez con una identidad muy reconocible de f�tbol combinativo, sofisticado, din�mico. �Dice algo la selecci�n espa�ola de la Espa�a de hoy?Tenemos una identidad reconocible que adaptamos al f�tbol moderno, en una evoluci�n como la que ha vivido la sociedad espa�ola desde 2010. Los grandes acontecimientos provocan siempre un cambio. Yo creo en desarrollar una idea, no en seguir las modas, porque pueden no encajar en nuestra filosof�a. Llevamos a�os siendo fieles a una idea.Se hace una lectura de la selecci�n casi sociol�gica, representativa de un pa�s unido en su diversidad. Han salido dos millones en Madrid, pero ha habido una explosi�n de alegr�a en Catalu�a o en el Pa�s Vasco. �Comparte ese punto de vista?Claro que s�. Espa�a es un ejemplo de ese marco de convivencia. Los jugadores de la selecci�n son personas identificadas con un pa�s, con una sociedad, con una forma de vida y con una cultura; cada una con sus peculiaridades, como todos los ciudadanos espa�oles.El modelo es anterior, pero usted lo hace de nuevo competitivo. �Cu�l es el sello de Luis de la Fuente?Todo nace de una idea, que viene de hace muchos a�os. Cuando me hago cargo de la selecci�n, entiendo que el f�tbol moderno avanza hacia un juego m�s vertical, con transiciones m�s r�pidas, y posesiones y ataques menos elaborados. Eso es lo que hemos querido aportar. Los futbolistas corren m�s. Ya no necesitas tener grandes posesiones para ganar partidos, aunque sigan siendo importantes. Nosotros ten�amos una idea y nuestro acierto fue elegir y seleccionar a los futbolistas que mejor la desarrollaban. Hemos evolucionado a partir de sus condiciones, pero la g�nesis era esa idea del f�tbol espa�ol.CARLOS GARC�A POZOHace unos meses, usted me record� una cita de Alfredo Di St�fano, y me dijo: �Ning�n jugador es mejor que todos juntos�. �Cu�l es el equilibrio entre el genio individual y el equipo?En mi forma de ver la vida y el f�tbol, creo que el equipo hace mejor al individuo. El talento individual tiene que estar siempre al servicio del colectivo porque el colectivo va a hacerte mejor a ti, no al rev�s. Estoy convencido. Habr� otras filosof�as, pero nosotros creemos fervientemente en esta idea. Este grupo de jugadores, y por eso se les selecciona, est� convencido de que el colectivo es m�s importante que cualquier jugador. Tienen la humildad, la generosidad y la solidaridad necesarias para anteponer el bien general al bien particular.�Y cu�l es el papel del talento?Talento tienen todos. Cada uno es diferente y tiene un talento especial. La grandeza de los futbolistas estrella no pasa solo por ser el mejor, el m�s espectacular o el mejor atacante. Cada uno tiene su talento, pero con la humildad de aceptar que siempre deben estar al servicio del colectivo. Hay que aprovechar y sacar el m�ximo rendimiento a ese futbolista, no para que destaque de manera individual, sino como parte del colectivo.�C�mo se convence a una figura como Lamine Yamal de que renuncie a su lucimiento individual en beneficio del �xito colectivo?No tiene que renunciar a nada. Solo le digo que haga todo lo que tenga que hacer para que lo que haga beneficie al equipo. Es muy inteligente y posee esa otra parte del talento: entender qu� puede beneficiar al equipo. Eso lo hace perfectamente, porque es natural, es una parte del talento que lleva de serie. Lo que tiene que aprender es a convivir con otros jugadores muy buenos y aceptar con humildad que quiz� hoy sea el jugador m�s destacado, pero ma�ana tenga que ser otro. No se le dice que renuncie a nada; se le dice que elija bien y qu� fortalezas tiene que utilizar en cada momento del juego.�Alguna vez ha rechazado a un talento extraordinario por el grupo?No s� si extraordinario... Los grandes genios, esos que todos reconocemos como superfiguras futbol�sticas, son generosos, muy solidarios y piensan en ayudar al compa�ero. Con ellos no cuesta nada. Los jugadores que tenemos nosotros, como Lamine, son as�. Hay que entender que tiene 19 a�os, que est� en proceso de formaci�n y tiene que adquirir madurez personal y futbol�stica. Nunca ha habido ning�n conflicto, porque procuramos seleccionar jugadores que no puedan generarlo. Los grandes futbolistas encajan siempre.Conoce a casi todo el equipo desde su adolescencia. �Qu� retrato generacional ofrece ese trabajo y en qu� le ha ayudado para ser campe�n?Nuestra relaci�n con los futbolistas va m�s all� de lo futbol�stico. Hay otro tipo de relaci�n personal, casi paternal. Como los he visto crecer desde muy j�venes, eso me ha permitido tener cierta influencia en su desarrollo. Tambi�n lo he intentado en lo humano, porque creo que lo humano y lo futbol�stico van de la mano. Yo soy formador, m�s que entrenador. Siempre he entendido que mi responsabilidad era formar personas y despu�s futbolistas. Que estos futbolistas entiendan hoy perfectamente el mensaje es fruto de lo que durante mucho tiempo hemos hablado. Se trata de una forma de actuar y de comportarse en la vida. Como son inteligentes y buenas personas, entienden que esa es la relaci�n necesaria.�Qu� es una buena persona?En el mundo del f�tbol, ser buena persona es tener valores. Cualquiera que haya estado en un vestuario sabe cu�les son: ser solidario, ser generoso, anteponer el bien general al bien particular, sacrificarse por el compa�ero, sufrir por el equipo... He pasado mucho tiempo en diferentes vestuarios, y siempre identific�bamos -no te quepa duda, aqu� no hay vaguedades- al que no era un buen compa�ero. Dec�amos que no era buen compa�ero, seguramente porque no nos atrev�amos a decirle: �Es que eres mala persona�. Todos hemos tenido alguno. Se retratan enseguida."A Dios solo le pido que me d� otro d�a m�s para seguir haciendo lo que hago"�Qu� tipo de relaci�n ha construido con un futbolista, como Cucurella, que decide tatuarse su rostro?Ah� lo m�s importante es mantener la palabra. Yo le dije: �Has dicho algo y quiz� te arrepientas�. Lo importante era cumplir lo prometido. Eso dice mucho de una persona. Es tambi�n uno de nuestros c�digos. Que se haya equivocado o no ya es una visi�n particular.Despu�s de Cabo Verde resurgi� un cierto fatalismo espa�ol. �Usted tuvo alguna duda?No. Todo el proceso se ha ido cumpliendo tal como lo hab�amos establecido. Hubo unas semanas en las que tuvimos que trabajar m�s los aspectos condicionales y f�sicos de los futbolistas, sabiendo que ir�an adquiriendo ritmo competitivo a medida que avanzaran los partidos y acumularan m�s trabajo y m�s entrenamiento. Ha salido tal como lo hab�amos planificado. Entiendo que, desde el desconocimiento, se puedan decir cosas. Nosotros est�bamos tranquilos.Tuvo que tomar decisiones en contra de la presi�n p�blica. �Cu�l fue la que mejor define su liderazgo?Tengo dos ventajas. Una, que no leo nada. Soy totalmente impermeable a los comentarios ajenos. No me afectan. Eso me permite tomar decisiones en libertad. Luego, tengo otra visi�n. Parece que los importantes son los titulares. Nosotros nunca hablamos de titulares y suplentes. Un partido es muy complejo en su desarrollo y dura hasta que el �rbitro pita el final. Esto es una obviedad, pero hay que decirlo: por salir en el minuto uno no eres m�s importante que quien sale en el minuto 80. Incluso el mejor puede tener que salir si el equipo necesita algo que �l no est� aportando.Usted contaba con Zubimendi, pero mantuvo confianza en Rodri.Rodrigo, con todo el respeto que le tengo a Zubimendi -es el segundo mejor jugador del mundo-, es el mejor jugador del mundo. Necesit�bamos que siguiera ese proceso y evolucionara hasta la final. Rodrigo, incluso al 50%, es mejor que la gran mayor�a de los centrocampistas del mundo. Zubimendi entiende perfectamente su papel. En la final, el primer pase de la jugada del gol sale de sus pies.Ganamos a Portugal en el 91, a B�lgica en el 88 y a Argentina en el 106. Cubars� sac� un bal�n de gol pr�cticamente con el tiempo cumplido. �Hubo alg�n momento del Mundial en manos del azar o del destino?Yo no creo en la suerte. Creo en el trabajo. Haz las cosas bien y que te salga todo bien, pero suerte no hay. Cada uno hace lo que tiene que hacer en el terreno de juego y eso lo acerca m�s al �xito. Hacer las cosas bien te acerca a ganar. Y siendo muy superior al rival, puedes perder. No es suerte: tienes que hacer las cosas bien. La suerte es no tener una enfermedad, no sufrir un accidente o una lesi�n. Eso es mala suerte. Pero lo dem�s es trabajo, conocimiento, preparaci�n, formaci�n, informaci�n...Pero usted es creyente y reza. �Qu� le pidi� a Dios antes de la final?Pido poco. Doy muchas gracias a Dios por estar sano y por tener la posibilidad de trabajar en lo que es mi pasi�n. Soy un privilegiado de la vida; �c�mo voy a pedir? Adem�s, me parecer�a injusto pedirle que me ayudara a derrotar a alguien que puede tener la misma fe que yo. Solo le pido que me d� otro d�a m�s para seguir haciendo lo que hago: fortaleza y entereza para seguir luchando.CARLOS GARC�A POZOUsted no fue una gran figura y cuando lleg� a la selecci�n tampoco hab�a entrenado a un gran club, muchos le pusieron bajo sospecha. �C�mo construye su autoridad desde ah�?El mejor de los halagos es que me digan que nadie me ha regalado nada. Cuando pienso en mi �poca de futbolista, me habr�a gustado hacer las cosas de otra manera. Despu�s intent� aplicar como entrenador todo lo que no hab�a hecho como jugador. Hoy lo dejo todo. Tengo todo controlado y planificado. Eso me ha forjado un car�cter y me ha llevado, cuando tuve que plantear un ideario futbol�stico, a conseguir que los jugadores crean en �l. Los jugadores no solo ve�an al Luis de la Fuente de 2023; ve�an al de 2015, que les dec�a lo mismo, obviamente con la evoluci�n que se produce a lo largo de la vida.Tras el primer partido oficial contra Escocia, que es su �nica derrota, usted dijo �volver�a a hacer lo mismo�. �Qu� aprendi� de esa situaci�n?Quer�a reforzar el mensaje a los jugadores: no nos vamos a mover ni un cent�metro de la idea, aunque haya cosas que cambiar. Sacamos muchas conclusiones positivas. Supimos claramente cu�l era el camino que deb�amos seguir.�Alguna vez estuvo tentado de traicionar esa idea?Nunca. Pero no por nada especial. Yo no muero con mis ideas: soy capaz de rectificar. Eso s�, tiene que haber algo sobre lo que construir: una idea, una g�nesis, una base, lo m�s s�lido. Eso es inalterable. A partir de ah�, con todas sus ramificaciones, es modificable. Algo tan importante como los jugadores puede modificar el desarrollo de la idea. Eso permite que la idea evolucione constantemente.�Ve motivos para reivindicarse?No, y lo digo desde el coraz�n. Si lo hiciera, mi madre bajar�a y me dir�a: �Luis, esto no es as��. Me educaron de una manera en la que no tengo que reivindicar nada. Lo que tengo que hacer es seguir trabajando, trabajando y trabajando. Esa es la mejor manera de reivindicarse.�Cu�ndo vio que gan�bamos?De verdad, solo cuando pit� el final. Ten�amos la sensaci�n de que el partido estaba controlado. Sab�amos que el partido estaba vivo hasta el final, aunque tendr�amos que haber ido dos o tres a cero. Me acord� de una imagen que tengo grabada de 2010: cuando marca Iniesta, Vicente del Bosque dec�a: �Calma, que todav�a queda�. Esa fue la sensaci�n que tuve cuando marc� Ferran: calma, a�n queda. Hasta que el �rbitro no pita el final no tienes la tranquilidad de decir: �Se ha conseguido�."Lo que hicimos en 2026 no nos bastar� para ganar en 2030"�Entiende la frustraci�n que tuvo Argentina?Argentina es una gran selecci�n y durante el partido se vio superada. Si soy sincero, no me gust� lo ocurrido despu�s del partido. Hay que tratar de evitar esas actitudes porque hay millones de ni�os y ni�as viendo a sus �dolos y son esponjas.�Cuando se cierra la puerta del vestuario, qu� dijo a los jugadores?Darles las gracias de coraz�n y la enhorabuena, clar�simo. Porque hubo un jugador que, al terminar el partido, se acerc� y me dijo: �M�ster, �qu� nos queda por ganar?�. Y le respond�: �De momento, el partido de septiembre contra Inglaterra, que es el m�s inmediato�. Les di las gracias por eso, por ser como son y por su comportamiento durante 52 d�as. Despu�s de 24.000 kil�metros, cambios de huso horario, mucho calor, poco descanso y mucha exigencia, no hubo una mala cara. Y al final siempre terminamos con la misma frase: �Pero habr� que hacerlo mejor, �verdad?�. Pues s�: la pr�xima vez, mejor.�Fue consciente de lo que representa para la autoestima del pa�s?Soy feliz viendo feliz a la gente y he visto a un pa�s feliz, entregado. Me he sentido orgulloso. Espa�a puede aprender que el trabajo en equipo, la solidaridad, el compromiso, la cohesi�n, el esfuerzo, ser buen compa�ero y ser buena persona te hacen llegar m�s lejos. Creo que la mayor�a de los j�venes tiene estos valores y este sentimiento de pa�s. La gente quiere expresar con libertad lo que siente, sin que nadie le ponga una etiqueta. Esto puede ser un impulso. La gente joven necesita este altavoz para mostrar que en Espa�a somos as�.�Qu� tiene su equipo del Mundial 2030 que todav�a no tiene el campe�n del mundo de 2026?Tiene tiempo para seguir mejorando y muchas posibilidades de hacerlo. El Mundial queda lejos, pero todo lo que hagamos durante estos a�os previos nos acercar� a tener posibilidades de ganarlo. En 2030 volver� a ser distinto. Seguro que los futbolistas llegar�n siendo m�s r�pidos y con otras condiciones que todav�a no vemos. Lo que hicimos en 2026 no nos bastar� para ganar en 2030. Tampoco para ganar el pr�ximo partido. Hay que ser mejores.