Una semana después de la retirada de Venezuela, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, calificó a la Corte Penal Internacional (CPI) como una organización "francamente ilegítima" y llamó "arrogantes" a sus integrantes.

Rubio aludió a la CPI en la reunión de Gabinete de Gobierno en Camp David, tras el paso esta semana por Estados Unidos del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sobre el que pesa una orden de detención internacional, y criticó que el tribunal pueda "acusar a cualquier líder mundial y llevarlo a La Haya". "Intentamos promover reformas y pedimos que nos escucharan, pero se negaron; son muy arrogantes", declaró Rubio y advirtió que van a impulsar "una iniciativa para intentar realmente poner a esa Corte en vereda".

Rubio afirmó además que este rechazo a la legitimidad internacional de la Corte "no es algo exclusivo de Estados Unidos", sino que explicó que "decenas de países se han unido" de forma independiente a la retirada.La Corte Penal "se vuelve ilegítima, incluso si uno no es miembro de dicha Corte, pueden ir tras uno", dijo.

"Y lo que esto significa literalmente para el futuro es que los militares estadounidenses, los líderes políticos y otras personas podrían verse objeto de una acusación formal por parte de esta Corte Penal Internacional", añadió.