Medio centenar de boyas de seguridad fronterizas se soltaron y flotaron por el río Grande hasta la localidad texana de Eagle Pass. Entonces, las autoridades cerraron, de manera temporal, los dos puentes internacionales que conectan con México ya que los elementos desprendidos podrían dañarlos.Las enormes boyas habían sido colocadas por orden del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) para concretar la Operación Muro del Río, que consiste en instalar 800 km de boyas interconectadas a lo largo de la frontera.El “muro del río”, según el DHS, es otra manera de tratar de evitar los cruces ilegales de migrantes que llegan a Texas desde México. Pero la crecida del río Grande, según confirmó el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), empujó las boyas que estaban siendo instaladas para cumplir con ese propósito.Puentes internacionales en riesgoEl viaje de las boyas comenzó en la zona de Quemado. Desde allí flotaron río abajo hasta Eagle Pass, poniendo en riesgo dos puentes internacionales. Más abajo, en Laredo, las autoridades advirtieron que las boyas podrían representar una amenaza para sus cuatro puentes internacionales.Anteriormente, el CBP había asegurado que el sistema de boyas habiá sido diseñado para resistir una gran inundación. Sin embargo, expertos en ríos y defensores del medio ambiente advirtieron que algunas secciones podrían desprenderse durante episodios extremos y quedar atrapadas entre puentes u otra infraestructura.En cuanto a los motivos del desprendimiento registrado en julio, el CBP emitió el siguiente comunicado: “Como consecuencia de las fuertes lluvias y la rápida crecida, unas 55 boyas que un contratista estaba desplegando en el río Grande fueron arrastradas por la corriente”.Agrega que “todas las boyas permanecieron bajo el control del contratista y no habían sido entregadas al CBP”. Explica que “tras la acumulación de varios tramos cerca del Puente del Comercio Mundial, el tráfico se suspendió temporalmente por precaución, sin que se reportaran heridos ni daños”.En marzo, el geomorfólogo fluvial Mark Tompkins había dicho a Texas Public Radio que las secciones de boyas desmontables podrían causar serios problemas si chocaban con un puente. También puso en duda que los anclajes de las barreras pudieran resistir la fuerza del río Grande durante una gran inundación.Según las autoridades, los contenedores de transporte, las vallas provisionales y las boyas terrestres de la Operación Lone Star de Texas fueron retiradas del Parque Shelby en Eagle Pass antes de la crecida del río. Sin embargo, en el parque se habían colocado boyas cilíndricas pertenecientes al gobierno federal, y los equipos estaban trabajando para retirar las que aún permanecían allí.El 17 de julio, la Ciudad de Laredo afirmó que estaba siguiendo de cerca la crecida del río Grande. En cuanto a las boyas, agrega que seguía trabajando con las autoridades de Eagle Pass. “El contratista responsable del sistema de boyas ha estado trabajando activamente en la zona donde se encontraban estos elementos y ha tomado medidas para recuperarlas y asegurarlas”, añade un comunicado.