Hace no tanto, la receta para mejorar el f�sico era bastante sencilla: apuntarse al gimnasio, comer algo m�s sano y, con suerte, acordarse de echarse crema hidratante de vez en cuando. Hoy internet propone un camino bastante m�s ambicioso. TikTok est� lleno de adolescentes que analizan el �ngulo de sus ojos, comparan la longitud de su mand�bula con la de modelos profesionales, recomiendan masticar chicle durante horas para ensanchar el rostro o se graban golpe�ndose suavemente la cara con la esperanza de estimular el crecimiento del hueso. La belleza masculina ya no se cultiva: se optimiza. O, al menos, eso promete el looksmaxxing.El t�rmino podr�a confundirse con otro de los miles de neologismos que nacen y mueren en internet. Pero detr�s hay algo bastante m�s interesante; y oscuro. El looksmaxxing no consiste simplemente en verse mejor. Propone entender el atractivo como una suma de variables medibles, corregibles y, en teor�a, mejorables. Como si el cuerpo fuera un personaje de videojuego y cada rasgo facial, una estad�stica susceptible de sumar unos puntos m�s. "Aunque la presi�n est�tica sobre los hombres siempre ha existido, nunca hab�a tenido el alcance ni la intensidad que vemos actualmente", cuenta Lara Ferreiro, psic�loga y autora de �Ni un capullo m�s!: El m�todo definitivo para quererte y encontrar a tu pareja perfecta.El concepto naci� hace m�s de una d�cada en foros vinculados a la llamada manosfera, especialmente en comunidades cercanas a los incels y a la ideolog�a blackpill, donde la apariencia f�sica se presenta como el principal factor que determina el �xito social y sentimental.Por la consulta de Ferreiro pasan mares de j�venes con problemas de todo tipo. Eso s�, Ferreiro ha notado un cambio dr�stico en las preocupaciones de los chicos j�venes a los que atiende. Mientras que hace unos a�os los j�venes sol�an acudir a consulta por ansiedad, baja autoestima o problemas de pareja sin que ese malestar estuviese necesariamente relacionado con su imagen, ahora "cada vez llegan m�s pacientes cuya principal preocupaci�n gira en torno a su f�sico: la musculatura, el porcentaje de grasa, la mand�bula, la altura, el cabello o incluso peque�os detalles de su rostro".El looksmaxxing distingue entre el softmaxxing –gimnasio, alimentaci�n, cuidado facial o un mejor corte de pelo– y el hardmaxxing, donde aparecen rellenos, cirug�as, operaciones para alargar las piernas o modificar la mand�bula y pr�cticas tan cuestionadas como el bonesmashing, que propone golpear el rostro para remodelar el hueso. No existe evidencia cient�fica de que funcione. Pero, �y qu�? Estamos en la era del algoritmo.Para saber m�sBasta una b�squeda r�pida en TikTok para encontrar v�deos de adolescentes golpe�ndose la mand�bula con peque�os martillos de goma o herramientas similares con la esperanza de conseguir un rostro m�s anguloso. Los v�deos acumulan cientos de miles de reproducciones y presentan la pr�ctica como un paso m�s dentro de la rutina de autooptimizaci�n masculina, pese a que, adem�s, los especialistas advierten de que pueden provocar lesiones.La escena resulta casi surrealista, pero resume hasta qu� punto algunos j�venes han asumido la idea de que cualquier rasgo f�sico puede (y debe) optimizarse.Ferreiro habla sobre un fen�meno curioso: el s�ndrome de la Barbie. "Si una mu�eca de silicona es perfecta, yo tambi�n puedo serlo", parece ser la mentalidad de un gran porcentaje de j�venes. Este s�ndrome, cuenta la psic�loga, se entiende como un "miedo intenso e irracional a no ser lo suficientemente perfecto. Aunque no constituye un diagn�stico cl�nico oficial, muchas personas experimentan un nivel de autoexigencia tan elevado que viven cualquier imperfecci�n f�sica como un fracaso personal, lo que alimenta la ansiedad y la insatisfacci�n permanente".Entre las chicas arrasan Alorah Ziva, Ashley Dalton y That Girl Concept. A pesar del eco medi�tico de la reciente operaci�n de la estrella brasile�a del Real Madrid, Vinicius Jr., que ha querido realzar sus rasgos faciales mediante una mentoplastia -una intervenci�n cada vez m�s demandada para mejorar el perfil y la armon�a del rostro-, el gran referente masculino del looksmaxxing es el streamer Braden Peters (alias Clavicular).Vinicius Jr, junto al doctor Alessandro Alarc�o, tras someterse a una mentoplastia.El pol�mico creador de contenido, involucrado en un incidente con un arma de fuego en Florida y denunciado por cosificar a las mujeres cuando convoc� un concurso para embarazar modelos, dedica sus publicaciones y retransmisiones casi exclusivamente a ofrecer consejos para la mejora del atractivo f�sico. En sus v�deos analiza rostros de famosos y seguidores, explica conceptos como los hunter eyes, la armon�a facial o el canthal tilt. Tambi�n recomienda rutinas para maximizar la apariencia y comenta procedimientos est�ticos con un lenguaje t�cnico que presenta el rostro como un conjunto de variables susceptibles de mejorarse.Basta con ojear durante unos minutos su perfil para encontrarse con t�tulos como C�mo parecer m�s atractivo, Los errores que arruinan tu cara, El rasgo que tienen todos los hombres guapos. O con una clasificaci�n de famosos en funci�n de su potencial est�tico. El formato recuerda al de un entrenador personal, pero los ejercicios del gimnasio han sido sustituidos por ocurrencias de inspiraci�n espartana sobre la mand�bula, los p�mulos y la simetr�a facial.Esta cascada de t�rminos, incomprensibles para la mayor�a, le resultaba igual de confusa a Ferreiro, aunque el contacto prolongado le ha permitido familiarizarse con ella. El lenguaje, analiza, "nunca es neutro". "La forma en que una persona habla de su cuerpo influye en c�mo lo percibe y se relaciona con �l. Cuando un adolescente incorpora t�rminos como hunter eyes, facial harmony, glow up o mogging, no s�lo describe rasgos f�sicos: adopta una forma de entender la belleza casi cient�fica, en la que el valor personal queda estrechamente ligado a la apariencia", cuenta.El looksmaxxing ha desarrollado un vocabulario propio que convierte la belleza en una disciplina matem�tica. Ya no basta con decir que alguien es atractivo. Ahora se analiza la inclinaci�n de sus ojos, la prominencia del arco superciliar, la proporci�n entre los tres tercios del rostro, la longitud del surco subnasal o la simetr�a facial… La conversaci�n recuerda m�s a un plano arquitect�nico que a una charla sobre est�tica. Nunca tantos adolescentes hab�an hablado con tanta soltura de antropometr�a sin haber abierto un manual de anatom�a.La cantidad de pacientes con inseguridades que emergen de este tipo de contenido, confirma la psic�loga, es apabullante. "Las inseguridades han cambiado mucho", explica. Y sigue: "Hace unos a�os la mayor�a de los chicos se preocupaban principalmente por el peso o por tener un cuerpo m�s atl�tico. Hoy las preocupaciones son mucho m�s espec�ficas y detalladas".En ese universo tambi�n abundan t�rminos que funcionan como categor�as sociales. El Chad representa el ideal masculino pr�cticamente inalcanzable; el Normie es el hombre corriente; hacer mog significa superar f�sicamente a otro; la blackpill resume la creencia de que la gen�tica determina por completo el destino sentimental de una persona. El atractivo deja de ser una percepci�n subjetiva para convertirse en una clasificaci�n permanente, casi como una liga deportiva donde cada rostro ocupa un puesto determinado.El salto de estos c�digos a plataformas masivas ha sido especialmente r�pido. Un informe publicado por Ofcom recoge c�mo muchos j�venes llegan a este contenido a trav�s de v�deos aparentemente inocentes sobre cuidado personal, ejercicio o moda masculina. El algoritmo se encargar� del resto. Lo que empieza con una rutina de limpieza facial puede terminar, apenas unas semanas despu�s, mostrando recomendaciones sobre cirug�a mandibular, implantes de ment�n o procedimientos experimentales para modificar la estructura del rostro. El recorrido no suele ser brusco; precisamente ah� reside parte de su eficacia.La popularidad del fen�meno ha dado lugar incluso a una nueva generaci�n de creadores especializados en evaluar rostros ajenos: Alpha M (Aaron Marino), Brad Mondo, 1stMan... Algunos acumulan millones de seguidores analizando fotograf�as de famosos o de usuarios an�nimos, puntuando rasgos faciales y proponiendo mejoras concretas. El mensaje resulta seductor porque convierte algo tan incierto como el atractivo en una lista aparentemente objetiva de tareas pendientes. "Es un mensaje muy peligroso", advierte Ferreiro. "Que el atractivo f�sico depende �nicamente del esfuerzo y que, si no alcanzas ese ideal, es porque no te has cuidado lo suficiente. Esa idea instala una sensaci�n de insuficiencia permanente, porque siempre parece existir una nueva versi�n de uno mismo que hay que alcanzar".Desde la Psicolog�a se sabe, cuenta la experta, que este tipo de creencias favorecen el "perfeccionismo disfuncional y una autoestima condicionada". As�, la val�a de uno acaba midi�ndose en "cu�nto consigue acercarse a un est�ndar est�tico que, adem�s, es cambiante e inalcanzable".Varios investigadores advierten de que el fen�meno va mucho m�s all� de una moda est�tica. Otro estudio publicado en 2025 en Sociology of Health & Illness analiz� m�s de 8.000 comentarios publicados en una de las principales comunidades de looksmaxxing, con millones de visitantes mensuales. Los investigadores observaron una presi�n constante hacia la insatisfacci�n corporal, una normalizaci�n de procedimientos m�dicos cada vez m�s invasivos y una tendencia a presentar la cirug�a como una consecuencia l�gica del deseo de resultar m�s atractivo. El cuerpo deja de ser suficiente tal y como es: siempre aparece un defecto nuevo que corregir.En cierto modo, el looksmaxxing representa una evoluci�n de la cultura del bienestar que lleva a�os expandi�ndose por internet. Si durante la �ltima d�cada el cuerpo femenino fue sometido a una vigilancia constante a trav�s de filtros, rutinas de belleza y est�ndares imposibles, ahora una parte creciente del contenido dirigido a hombres aplica esa misma l�gica sobre el rostro masculino. La diferencia es que el gimnasio ya no basta.M�s que de belleza, el looksmaxxing habla de una generaci�n que ha aprendido a mirar su reflejo como si fuera un proyecto permanentemente inacabado. Porque internet ya no vende �nicamente la posibilidad de reinventarse. Ahora tambi�n promete redise�arse.
Looksmaxxing, as� se expande la obsesi�n por la cara masculina perfecta: "Viven cualquier imperfecci�n f�sica como un fracaso personal"
Hace no tanto, la receta para mejorar el f�sico era bastante sencilla: apuntarse al gimnasio, comer algo m�s sano y, con suerte, acordarse de echarse crema hidratante de vez en...






