La jubilación anticipada permite dejar de trabajar antes de alcanzar la edad ordinaria, pero no siempre supone la mejor decisión económica. Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social, advierte de que antes de iniciar este trámite es necesario calcular correctamente la edad de retiro y conocer la reducción que se aplicará sobre la pensión. “Mucha gente parte de un concepto equivocado, ya que creen que es suficiente con restar dos o cuatro años a los 65 años”, explica el experto. Según señala, lo primero es determinar cuál es la edad ordinaria de jubilación de cada trabajador y, a partir de ahí, comprobar si se cumplen los requisitos para adelantarla. Muñoz recuerda que quienes alcancen o superen los 38 años y seis meses cotizados podrán jubilarse, con carácter general, a los 65 años. En cambio, quienes no lleguen a ese periodo deberán esperar hasta los 67 años. En este cálculo pueden incluirse determinados periodos reconocidos por la normativa, como algunas bonificaciones por hijos. En el caso de la jubilación anticipada voluntaria, se permite adelantar el retiro hasta dos años, siempre que se acrediten al menos 35 años de cotización. Por su parte, la modalidad involuntaria, vinculada a la pérdida del empleo por causas ajenas al trabajador, puede permitir un adelanto mayor y exige, con carácter general, un mínimo de 33 años cotizados. El funcionario también aclara que, en determinados supuestos, pueden computarse el servicio militar o la prestación social sustitutoria. Sin embargo, insiste en que cumplir los requisitos no elimina las consecuencias económicas, ya que las jubilaciones anticipadas llevan asociados unos coeficientes reductores que disminuyen de forma permanente la cuantía de la pensión. Por este motivo, Alfonso Muñoz concluye que “poder jubilarse anticipadamente no significa necesariamente que sea la opción más conveniente”. Antes de tomar la decisión, recomienda proyectar los años de cotización, calcular la edad ordinaria real y analizar cuánto se reducirá la pensión para comprobar si compensa dejar de trabajar antes. La jubilación anticipada permite dejar de trabajar antes de alcanzar la edad ordinaria, pero no siempre supone la mejor decisión económica. Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social, advierte de que antes de iniciar este trámite es necesario calcular correctamente la edad de retiro y conocer la reducción que se aplicará sobre la pensión.
Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social: "Poder jubilarse anticipadamente no significa necesariamente que sea la opción más conveniente"
El funcionario recuerda que la jubilación anticipada exige calcular primero la edad ordinaria y valorar cómo afectarán las penalizaciones a la pensión








