Parque Natural desde 1998, la Serra d’Espadà es el segundo espacio protegido más extenso de la Comunidad Valenciana, con más de 31.000 hectáreas. Para los vecinos de sus pequeños pueblos, un paraíso que el fuego ha colocado estos días al borde del infierno. La mayoría de los que más de 16.000 que desde el sábado hubieron de abandonar sus casas con lo puesto ante el avance de las llamas, pudieron retornar ayer, con el alivio de saber que la eficaz acción de los bomberos ha salvado sus bienes, pero con el temor de conocer que aún es pronto para dar el incendio por extinguido.La inquietud es más comprensible si sabemos que algunas de estas pequeñas localidades de montaña que en verano aumentan sus poblaciones debido a su tradicional turismo residencial ya habían vivido un desalojo este mismo verano. Es el caso de Azuébar, un idílico rincón que triplica en temporada alta una población de apenas 400 habitantes, y que hace apenas tres semana vivió una evacuación, más breve al tratarse solo de un conato, pero que sumada a la experiencia de esta semana “hace mella” en el ánimo, como explicaba ayer su alcaldesa.Parque Natural desde 1998, la Serra d’Espadà es el segundo espacio protegido más extenso de la Comunidad Valenciana, con más de 31.000 hectáreasLas autoridades decidieron ayer, a la vista de la situación analizada en el puesto de mando avanzado, que la evolución del incendio permitía que los vecinos de los municipios de Torralba, Ayódar, Fuentes de Ayódar, Villamalur, Almedíjar y el mencionado Azuébar pudieran regresar a sus viviendas, mientras que se levantó el confinamiento de la urbanización de Nova Onda.La prevención ante lo que pueda suceder en las próximas horas y días es compartida por los responsables de Emergencias de la Generalitat Valenciana, que mantienen para hoy el nivel rojo por riesgo extremo de incendio forestal en toda la Comunitat Valenciana, con alta probabilidad de que este viernes se produzcan tormentas secas en todo el territorio.Emergencias mantiene para hoy el nivel rojo por riesgo extremo de incendio forestal en toda la Comunitat ValencianaAyer, mientras en la zona de La Vall d’Uixó seguían conteniendo el avance de las llamas centenares de bomberos y medios aéreos, algunos desplazados desde Valencia y Alicante, con apoyo de unidades llegadas también desde Catalunya y Aragón, se registró un rebrote en Penya Negra, en el término municipal de Betxí, una zona donde, teóricamente, el fuego estaba sofocado desde el martes.Por si esto fuera poco, a media tarde se produjo una alarma de incendio en la Vall de Gallinera, en la comarca de la Marina Alta, al noreste de la provincia de Alicante, que obligó a movilizar recursos del Consorcio Provincial de esa provincia, que acumulan ya un notorio desgaste, puesto que esta semana han desplazado efectivos a los incendios de Castellón y Madrid. La información facilitada por el consorcio señalaba que el fuego había sido controlado.Lee tambiénPor lo que respecta a La Vall d’Uixó, a última hora de la tarde de ayer el incendio seguía activo, aunque perimetrado.Con cerca de 10.000 hectáreas de terreno calcinado hasta el momento, se ha convertido ya en el tercer incendio más destructivo de los que han ocurrido en territorio valenciano en la última década, solo superado por los dos más graves que se produjeron en 2002: el fuego arrasó 20.000 hectáreas en Bejís, en la comarca castellonense del Alto Palancia, y 12.150 en la Vall d’Ebo, al norte de la provincia de Alicante.Planificando ya la reconstrucción, la Diputación de Castellón aprobará este viernes, en un pleno extraordinario y urgente, dos convenios singulares dotados con 100.000 euros cada uno para los ayuntamientos de Onda y la Vall d’Uixó con el fin de contribuir a sufragar los gastos derivados del incendio forestal declarado el pasado 25 de julio.Con cerca de 10.000 hectáreas de terreno calcinado, se ha convertido ya en el tercer incendio más destructivo en territorio valenciano en la última décadaLa presidenta de la institución provincial, Marta Barrachina, afirmó ayer que el objetivo es “ser ágiles en la recuperación” para que “todos los afectados por este dramático incendio sepan que cuentan con la mano tendida del Gobierno Provincial”. Barrachina explicó que los convenios, comunicados a las alcaldesas de Onda y la Vall d’Uixó, pretenden ayudar a ambos municipios a afrontar los gastos extraordinarios generados durante la emergencia.
Los evacuados por el incendio de Castellón regresan con temor a nuevos rebrotes
Algunos municipios de la zona han vivido ya dos desalojos este verano y el fuego sigue todavía activo











