El incendio originado el domingo en el municipio de Soneja (1.500 habitantes empadronados), en el interior de Castellón, se ha dado por estabilizado a las 17.15 horas de este lunes, tras arrasar 183 hectáreas, según ha informado el consejero de Emergencias, Juan Carlos Valderrama. El fuego ha afectado a una pequeña parte del parque natural de la Sierra de Espadán, de 30.000 hectáreas. Se ha quemado sobre todo matorral y pinos, sin que las llamas hayan subido hasta los apreciados alcornocales que se extienden montaña arriba. La principal hipótesis del origen del siniestro es una imprudencia.Por ello, se han reducido a seis los medios aéreos que han estado trabajando en la extinción, que sumaban más de 15 a lo largo de la mañana, además de casi 300 efectivos terrestres. Valderrama ha afirmado que las condiciones meteorológicas para esta noche son positivas y los medios seguirán refrescando la zona. No obstante, por cuestiones de seguridad de la ciudadanía, los alrededor de 500 evacuados del municipio vecino de Azuébar no podrán regresar esta noche a sus casas y, en función de la evolución del incendio, mañana se decidirá si vuelven a sus viviendas, ha añadido.Durante la noche, los 245 efectivos antiincendios pudieron contener el avance de las llamas, gracias en gran medida al aumento de la humedad, la disminución de la temperatura y a que el viento ha amainado. Las previsiones auguraban que esta mañana se alcanzarían los 45 kilómetros por hora y los 40 grados, según avanzó el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, desplazado al Puesto de Mando Avanzado en Soneja, junto a la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé. El temor era que las llamas latentes en el suelo se avivasen con el viento, en unas condiciones de mucho calor y con una humedad relativa de un 15%”. Finalmente, el viento no ha soplado con la fuerza prevista y los medios de extinción han contenido el avance de las llamas.Las 500 personas desalojadas el domingo por prevención residen en la vecina localidad de Azuébar, uno de los 11 municipios que forman parte íntegramente del parque natural, ubicado en las últimas estribaciones del Sistema Ibérico y reserva de alcornoques. Es un destino habitual de veraneantes conocido por su fuente de agua y por su antigua actividad vinculada a la fabricación de tapones de corcho para botellas de vino. Los vecinos evacuados pernoctaron en el Seminario de Segorbe o en casas particulares de familiares o amigos. “No sabemos nada aún de cuándo volveremos”, comentaba por la mañana Ángel en el seminario, mientras jugaba al dominó con su esposa, Felisa, ambos de 78 años. “Y 56 de casados”, apostilló ella. El domingo, la mujer vio las llamas salir por la peña Ajuerá que resguarda el pueblo de Azuábar. Su marido estaba fuera, pero fue a recogerla, a pesar de que en un principio la Guardia Civil no lo dejaba pasar. “De allí, salía un chorro de fuego”, incidió Ángel. “No teníamos miedo, pero sí respeto; mejor marcharnos”, concluyó ella.“Nos desalojaron por prevención, pero tampoco hacía falta”, apuntó Rafa, de 85 años. “Yo he ido a apagar muchos incendios ya con Icona [antiguo organismo estatal]. Ahora solo se ha quemado maleza y algunos pinos, pero no los alcornoques, que están más arriba en la montaña”, dice el jubilado, que ha cultivado olivas, almendras y algarrobas a lo largo de su vida. “Ahora la tierra ya no da pa’na. Y cada vez hace más calor”, agrega.“Ya solo hay dos estaciones, invierno y verano”, intervinó José, una vez ha acabado su bocadillo. También él ha conocido numerosos incendios y pronostica al periodista que el próximo verano volverán probablemente a ser desalojados y a ser entrevistados. Por si acaso, en el seminario estaban buscando una televisión para poder ofrecer esta noche a los evacuados el partido de España contra Portugal del Mundial. Causa del incendioTodo apunta a que la causa del fuego ha sido una imprudencia o una negligencia. El foco se detectó este domingo, poco antes de las 14 horas, en una pinada situada en el límite de una popular zona conocida como la dehesa, pero aún no hay nada claro. “No parece que haya sido por causas naturales”, manifistó la delegada de Gobierno, que se limitó a añadir que la investigación está en curso y que el “foco está muy localizado”. Tanto el president como la delegada del Gobierno subrayarono que todos los medios —del Estado, de la Diputación de Castellón y de la Generalitat— “están trabajando muy bien coordinados”. Pérez Llorca y Benabé pidieron a la ciudadanía que extreme la precaución. A partir de este lunes se prevé que las temperaturas se disparen aún más con la nueva ola de calor.En 2021, Soneja ya acogió a los vecinos de Azuébar por otro incendio que castigó la misma zona, recordó el domingo Benjamín Escriche, alcalde del primer municipio, ubicado a 50 kilómetros de Castellón, en la comarca del Alto Palancia, que atesora una gran riqueza natural. En la comarca llovió mucho hace dos meses, pero desde hace 40 días no cae ni una gota. La nueva ola de calor que ha entrado en España este lunes también afectará a la Comunidad Valenciana esta semana. El Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat prevé que en el interior sur de la provincia de Valencia la temperatura pueda alcanzar los 44 grados. 📸Imágenes de algunos de los momentos más complicados del #IFSoneja declarado este mediodía. Un incendio que ha evolucionado rápidamente, agravado por la orografía, altas temperaturas y escasa humedad, y en el que seguimos trabajando esta noche con todo el dispositivo. pic.twitter.com/x1W2luiEKc— Bombers Dipcas (@BombersDipcas) July 5, 2026