El incendio declarado en la Vall d'Uixó ha calcinado casi 10.000 hectáreas y ha obligado durante los últimos días a evacuar o confinar a vecinos de la Vall d'Uixó, Artana, Eslida, Aín, Alcúdia de Veo, Suera, Tales, Onda Betxí y la Vilavella, además de afectar a diferentes urbanizaciones y diseminados en lo que ya es el tercer fuego más devastador en la última década en la Comunitat Valenciana. Buena parte del perímetro de las llamas afecta al Parque Natural de la Serra d'Espadà, el segundo más extenso del territorio valenciano, solo por detrás de la Hoces del Cabriel, con 31.181 hectáreas y el mayor alcornocal protegido.

Hay otra realidad, mucho menos visible, que también describe el estado de la gestión ambiental del principal espacio protegido afectado por el fuego: la Generalitat mantiene desde hace cerca de dos años sin cubrir el puesto de la dirección-conservación de la Serra d'Espadà. La ausencia de esta figura coincide con el mayor incendio registrado en el parque en décadas y vuelve a poner el foco sobre las prioridades de la política de gestión de los espacios naturales protegidos de la Generalitat.

Fuentes de la Conselleria de Medio Ambiente reconocen que no se ha cubierto la plaza desde que se jubilara su anterior titular. “Se está dilatando el proceso de renovación por la dificultad de encontrar un perfil que cumpla las características que se plantean para el cargo tras la reforma llevada a cabo la anterior legislatura y que ahora se replantea”, explican fuentes del departamento que dirige Vicente Martínez Mus. Pese a no haber director conservador, explican las mismas fuentes, no ha habido una paralización de la actividad, “ya que de hecho ha aumentado”.