EDITORIALXetulhá es más que una infraestructura exitosa, es una apuesta por la excelencia.

Mucho de premonitorio tiene la tradicional denominación de Retalhuleu como “la capital del mundo”, la cual, aunque hace alusión a su cabecera, es extensiva al cercano distrito turístico y lúdico originado hace tres décadas con las instalación del parque acuático Xocomil, del Instituto de Recreación de los Trabajadores de Guatemala (Irtra), que hoy por hoy se ha extendido a otras zonas de gran atractivo, dentro de las cuales figura el vecino parque de diversiones Xetulul, el fascinante recorrido natural Xejuyup y el famoso complejo Los Hostales, dentro de los cuales a diario hay miles de sonrisas, de familias unidas, de visitantes —guatemaltecos y extranjeros— fascinados e invitados a regresar.

La visión de un talentoso y visionario equipo de trabajo, encabezado por su presidente Ricardo Castillo Sinibaldi y la directiva del Irtra se anota un previsible éxito con la apertura de una nueva zona de diversión acuática Xetulhá, cuya inauguración invita a celebrar a la alegría como un activo económico inmarcesible, pero que genera inversión, oportunidades de empleo y también desarrollo para la comunidad, en la cual vuelve a florecer.