El estancamiento de la guerra en Oriente Medio y el aumento de la inflación en la eurozona están dando alas al principal tipo de interés utilizado por los bancos. El euríbor vuelve a subir este julio y cierra el mes con una media provisional del 2,85%, el valor más alto desde septiembre de 2024. El índice lleva cinco meses de alzas que lo están acercando a la cota del 3%. Solo tuvo un breve descenso en junio, cuando Irán y Estados Unidos mantenían un tenso alto el fuego, que ha vuelto a estallar por los aires.El aumento progresivo de la referencia interbancaria a 12 meses implicará un sobrecoste del grueso de los préstamos de la eurozona, incluidas las hipotecas. Tanto las de nueva creación como los préstamos variables que deban revisarse afrontarán un alza de los intereses abonados y, por consiguiente, de las cuotas mensuales. El promedio de las hipotecas en España pagarán unos 780 euros más al año que con respecto a julio de 2025, cuando el euríbor se situó en el 2,079%.

El euríbor, que es el índice al que se prestan las entidades financieras entre sí, no solo tiene un impacto directo en los créditos concedidos en la zona euro, sino que sirve de predictor de las expectativas del mercado con respecto al Banco Central Europeo. Antes de que comenzara la guerra, el índice cotizaba sobre el 2,2%, cuando los actores económicos esperaban como mucho una sola subida de tipos oficiales. A partir de marzo, con los enfrentamientos en Oriente Medio y el cierre de Ormuz, comenzó a escalar y encadenó tres subidas mensuales consecutivas que situó el índice en mayo en el 2,8%.