El euríbor diario se dispara un 3,23%, o 0,091 puntos, para situarse en el 2,91%. El ascenso para el famoso índice es una barbaridad y se acerca a sus máximos desde que empezaron los ataques de Israel y EE. UU. a Irán. La subida viene motivada por las nuevas tensiones en el estrecho de Ormuz, tal y como se refleja en los mercados de deuda. La buena noticia es que todos los indicadores apuntan a que el euríbor no debería irse mucho más lejos, pero todo depende de cómo evolucione el petróleo.El euríbor rompe la tregua que mantenía con las hipotecas a tipo variable. Parecía que julio iba a continuar con un descenso paulatino del índice que lo alejaba del 3%, pero llegó Trump e hizo saltar por los aires el alto el fuego que mantenía EE. UU. con Irán.

El euríbor ha cosido su destino a lo que pase en el estrecho de Ormuz y al petróleo. Sube cuando aumentan las tensiones y se desinfla cuando un acuerdo de paz se acerca. Cuando aumenta el riesgo de ataques, bloqueos o problemas para los petroleros, los mercados temen que llegue menos crudo y el precio del barril se dispara. Es lo que ha vuelto a ocurrir con el Brent, que ha repuntado ante el deterioro de las relaciones entre Estados Unidos e Irán.