OpiniónEs el instante de tomar un respiro. Fomentar los contactos humanos, desde el sano recrearse y el saludable distraerse, es fuente de armonía.30.07.2026 22:01 Actualizado: 30.07.2026 22:01 Ningún ser humano es prisionero del destino, para ello se requiere estar atento a nuestros andares y hacer memoria de lo vivido, para poder extraer conclusiones con espíritu reconcentrado, que no se hace con palabras sino con silencio, para poder oír la toma de contacto de nuestra mente con el corazón y acoger la voluntad etérea. La misión es bien clara, uno existe para asistir, como vive para donarse y nunca endiosarse.Es vital recogernos y acogernos, hacer altos en los caminos, ser capaces de detenernos y de meditar. Que sea la poesía la que nos guíe y no sea el poder mundano el que nos atrofie. Necesitamos tener tiempo para nosotros, abandonarnos cada vez más al esperado periodo de descanso, para fortalecer el espíritu y la materia, sometidos cada día a un continuo cansancio y desgaste, debido al ritmo frenético de los aconteceres diarios. En efecto, es el instante de tomar un respiro, de hacer de los divertimentos un modo de conocerse y de reconocerse. Fomentar los contactos humanos, desde el sano recrearse y el saludable distraerse, es fuente de armonía.Aprendamos a reprendernos entre sí, ayudémonos los unos a los otros; y, seguramente, entonces descubriremos que un buen desarrollo será fraternizarse.Hemos de ir más allá de un mero entretenimiento o diversión. Para empezar, cualquier ser humano debe tener siempre el nivel de la dignidad por encima del nivel del miedo. Activemos, pues, la cultura del abrazo sincero como lenguaje.Una de las mil contrariedades de las familias actuales, especialmente en las sociedades más avanzadas, deriva de una creciente dificultad para comunicarse. Cuesta conseguir estar juntos y, en demasiadas ocasiones, la red virtual acapara los diálogos y absorbe miradas. Pongamos la cercanía como práctica. Ahondemos en nuestras acciones, dejémonos mirar y vernos. Aprendamos a reprendernos entre sí, ayudémonos los unos a los otros; y, seguramente, entonces descubriremos que un buen desarrollo será fraternizarse.Ahora bien, para comprender lo que nos sucede, antes hay que entender lo que nos dictan el corazón y la mente al mismo tiempo. En este sentido, conviene fijarse en lo que queda por hacer. Sin duda, precisamos dejarnos reeducar sin prisas. Es importante que, entre todos, ofrezcamos una llave de comprensión vital; y no un cúmulo de pensamientos incompletos. De este modo podremos concebir mejor la dimensión humana, ideada como calor de hogar, que es lo que en realidad nos embellece.corcoba@telefonica.net Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.