La puesta en marcha de la reforma laboral incorporó nuevas herramientas destinadas a fomentar el empleo registrado y mejorar las condiciones para las pequeñas y medianas empresas. Entre las principales medidas se destacan el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) y el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que buscan reducir los costos de contratación y promover la registración de trabajadores.
En ese contexto, Jorge Murace, cofundador de PMP Estudios, explicó cómo funcionarán estos beneficios, cuáles serán sus requisitos y qué impacto podrían tener tanto sobre las empresas como sobre el mercado laboral formal.
Incentivos para el empleo formal y el nuevo Fondo de Asistencia Laboral
La implementación de la reforma laboral incorpora nuevos instrumentos destinados a incentivar el empleo registrado y mejorar las condiciones para las pequeñas y medianas empresas. En ese marco, Jorge Murace, cofundador de PMP Estudios, analizó el alcance de las medidas y aseguró que el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) tendrá un impacto concreto sobre los costos de contratación.
"Lo que establece es una reducción en los costos, en las contribuciones laborales a la seguridad social", explicó. Según detalló, el beneficio implica una reducción de entre el 60% y el 70% de las contribuciones patronales, lo que "se traduce en un ahorro de entre un 10 y un 12% en el costo laboral" para las nuevas incorporaciones realizadas bajo este régimen durante un período de 48 meses.






