El Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) se presenta como una herramienta para reducir el costo laboral tanto de pymes como de grandes empresas. Según explicó Juan Pablo Perojo, CEO de PMP Contabilidad y Consultoría , el programa todavía es poco conocido entre empresarios y directivos, pese al impacto económico que podría generar.

"Los beneficios son muy importantes y no lo vemos como algo que las pymes tengan en la agenda", afirmó. Además, aclaró que "no es solo para las pymes, sino también para las grandes empresas", ya que el régimen alcanza a empleadores de distintos tamaños.

De acuerdo con un estudio realizado por PMP Contabilidad y Consultoría, el especialista indicó que "identificamos un ahorro de hasta el 11,5% en el costo laboral total", tomando como referencia un salario bruto mensual de dos millones de pesos en sectores como Comercio y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Según sus cálculos, el beneficio puede representar un ahorro anual de más de $3,3 millones por trabajador y superar los $135 millones en cuatro años para una empresa con diez empleados incorporados bajo el régimen.

Un incentivo para impulsar el empleo registrado

Perojo sostuvo que el RIFL se complementa con el Programa de Empleo Registrado (PER) para incentivar la formalización laboral y reducir el empleo no registrado.