El Amazonas volvió a ocupar un lugar central en la investigación arqueológica después de que un equipo internacional hallara evidencias de una civilización perdida gracias al descubrimiento de una extensa red de asentamientos ocultos bajo la selva tropical. El estudio, realizado con tecnología LiDAR, sostiene que entre 1,25 y 3 millones de personas habitaron la región durante los primeros siglos de nuestra era y que el territorio estaba organizado mediante miles de estructuras de tierra unidas por una amplia red de caminos. La investigación fue desarrollada por especialistas de la Universidad de Helsinki y se concentró en el estado brasileño de Acre, en el sudoeste de la Amazonia. Allí detectaron cientos de estructuras hasta ahora desconocidas y estimaron que podrían existir más de 20.000 movimientos de tierra distribuidos sobre un área cercana a los 400.000 kilómetros cuadrados, una superficie similar a la del Reino Unido. Los resultados contradicen una idea sostenida durante décadas, según la cual la selva amazónica había permanecido prácticamente intacta y habitada únicamente por pequeñas comunidades dispersas antes del contacto con los europeos. La evidencia indica, por el contrario, que existió una sociedad altamente organizada que modificó el paisaje a gran escala.