Nuevas técnicas de cartografía con láser sugieren que Acre y las zonas vecinas de la Amazonia podrían albergar unos 20.000 monumentos precolombinos, una cifra muy superior a los casi 1.300 ya identificados por arqueólogos de Brasil y Finlandia. La estimación figura en un artículo publicado este miércoles (29) en la revista científica Nature y se refiere principalmente a geoglifos, grandes diseños geométricos delimitados por zanjas de hasta 5 metros de profundidad y 13 de ancho, con áreas internas de hasta 50 hectáreas.La investigación está firmada por Martti Pärssinen, de la Universidad de Helsinki, junto con colegas brasileños como Alceu Ranzi, de la Universidad Federal de Acre, y Rhuan Carlos Lopes, de la Universidad Federal de Pará. El estudio utilizó la tecnología Lidar, que emplea pulsos de láser disparados desde drones o aviones para cartografiar las variaciones del relieve del terreno, incluso bajo vegetación densa. Los vuelos, que cubrieron 4.500 km² en Acre y Amazonas, identificaron casi 400 nuevos geoglifos, en una proporción de uno por cada cinco ya conocidos mediante los métodos anteriores.

Si la estimación se confirma, la población indígena precolonial necesaria para construir estas estructuras habría oscilado entre 1,25 y 3 millones de habitantes, frente a los 830.000 actuales de Acre. Los investigadores proponen llamar a sus constructores civilización Aquiry, un nombre de origen apurinã. Las excavaciones indican que la construcción comenzó antes del 500 a. C., alcanzó su apogeo entre los años 100 y 300 d. C. y, al no encontrarse señales de viviendas, es probable que las estructuras funcionaran como recintos ceremoniales, sostenidos por una agricultura basada en maíz, mandioca y árboles frutales nativos. El declive de esta tradición sigue sin tener una explicación clara.