Las redes criminales adaptan sus métodos y rutas para captar víctimas de trata de personas en El Salvador. (Imagen Ilustrativa Infobae)Las redes criminales adaptan sus métodos para aprovechar la vulnerabilidad social y la expansión tecnológica, dificultando la prevención y la detección de la trata de personas. Mirna Argueta, coordinadora nacional de ObservaLA Trata capítulo El Salvador, explicó que los tratantes pueden cambiar de modalidad cada mes, cada dos meses y a veces rutas. “Cuando son redes las que atrapan a las víctimas, son redes bien organizadas y ahí tenemos al crimen organizado detrás de todo eso. Pero también tenemos gente con mucho poder económico y eso hace mucho más difícil, porque eso crea temor y le cierra todas las posibilidades de… porque tiene el poder de negociar con otras y otros.”PUBLICIDADArgueta sostuvo que esta combinación de estructuras criminales y personas con recursos facilita la captación y el control sobre quienes son víctimas de trata. En la práctica, la captación suele iniciar con ofertas laborales engañosas, dirigidas principalmente a mujeres jóvenes y estudiantes. “Ofrecen trabajos muy bien remunerados, de fácil adquisición; cuando llegan al lugar, es otra cosa. Y esa es la forma de captación que se tiene a través de ofrecimientos de trabajo bien remunerado.”Explicó, en radio YSUCA, que el problema se agrava porque muchas jóvenes buscan empleos que se adecuen a su tiempo de estudio y aceptan ofertas que parecen muy buenas, pero terminan cayendo en redes de trata. PUBLICIDAD“El problema es que cuando caen en una red de tratantes, es difícil que se salgan de ahí. Y si se salen, son riesgos muy altos. Y es cuando ellas deben de buscar apoyo emocional, pero sobre todo protección. Alguien que les pueda garantizar salir de ahí sin ser afectada ni ella ni su familia.”El lema internacional «Atrapado tras la estafa» vincula la trata de personas con fraudes financieros y el uso de tecnología. (Imagen Ilustrativa Infobae)Zaira Gutiérrez, integrante de las Apostólicas del Sagrado Corazón, advirtió que hay que sospechar de ofertas que prometen grandes gratificaciones monetarias sin experiencia. “No por hacer casi nada o por horarios flexibles te pueden dar una cantidad de dinero que excede a veces más que el salario mínimo de un profesional o de una persona altamente especializada en algún área.”PUBLICIDADEl lema internacional de este año, «Atrapado tras la estafa», está enfocado tanto en fraudes financieros como en el uso de la tecnología para captar personas. Gutiérrez señaló que hay casos documentados en otros países donde las víctimas han sido forzadas a hacer llamadas telefónicas para estafar, bajo explotación laboral, separadas de su familia y con muchas características de la trata. “Pensamos que a lo mejor es gente que justamente a eso se dedica porque forman parte de estas mafias criminales y posiblemente están siendo muchos de ellos forzados a trabajar.”Zaira Gutiérrez detalló que la ley especial contra la trata de personas en El Salvador contempla varias modalidades: explotación sexual, trabajo forzado, esclavitud, servidumbre, extracción de órganos, mendicidad, reclutamiento forzado, matrimonio forzado y embarazo forzado. PUBLICIDADAclaró que es fundamental conocer cada modalidad y en qué consiste, porque algunas son más comunes, como la mendicidad forzada. Gutiérrez explicó que muchas veces quienes venden productos en la calle, o prestan algún servicio, pueden estar siendo explotados, sobre todo cuando se trata de niños, niñas, adolescentes o personas ancianas. “No siempre es por su cuenta que están ellos vendiendo esos productos y lo que sacan es para su uso, sino a veces están siendo también explotados.”Zaira Gutiérrez afirmó que un factor fuerte actualmente es la separación familiar, ya sea por migración o porque los padres están privados de libertad, lo cual deja a niños y adolescentes especialmente vulnerables. PUBLICIDADLas ofertas laborales engañosas dirigidas a mujeres jóvenes y estudiantes son una forma frecuente de captación en la trata de personas. (Imagen Ilustrativa Infobae)También lo son quienes buscan empleo, estudios o recibir ofertas de trabajo, y en general quienes buscan oportunidades para salir adelante. Destacó que cualquier persona puede ser vulnerable si atraviesa una situación que reduzca su alerta ante la realidad. “Eso también puede ser un factor de vulnerabilidad.”Fray Joaquín Garay, sacerdote franciscano, profundizó en las causas estructurales, mencionando la violencia estructural, la pobreza, la desigualdad, la falta de oportunidades, la violencia institucional, la corrupción y la impunidad. Sostuvo que estos factores hacen que la población, sobre todo los más pobres, mujeres, niños y niñas, estén expuestos a la trata. Sumó a la violencia contra la “casa común”, los modelos de desarrollo, la violencia familiar y el machismo como factores de vulnerabilidad. Mirna Argueta agregó que el ejercicio de poder, incluso en las universidades, puede convertir en víctimas a personas con cierto nivel académico. “Siempre y cuando el ejercicio de poder… en la cultura machista, de querer imponer su criterio, eso vulnera mucho y tenemos a personas con algún nivel de estudio académico que también es víctima de trata.”PUBLICIDADArgueta remarcó que muchas personas callan por miedo, que el temor a las amenazas vuelve todavía más vulnerables a las víctimas, y que actualmente hay un problema de miedo que impide denunciar.Zaira Gutiérrez afirmó que la trata permanece oculta porque se basa en el miedo y la amenaza, y porque muchas veces es ejercida por gente cercana, como familiares o jefes. Contó que al trabajar con jóvenes, a veces creen que el tratante es un villano, pero en realidad puede ser alguien del entorno. “Hay muchos casos de familiares, de personas que también, este, venden de alguna manera a su familia.”La ley especial contra la trata de personas en El Salvador reconoce modalidades como explotación sexual, trabajo forzado, mendicidad y extracción de órganos. (Imagen Ilustrativa Infobae)Señaló que la normalización social de ciertas situaciones dificulta la persecución del delito, porque se tiende a considerar natural la explotación. Mirna Argueta subrayó que los tratantes trabajan muy rápido, cambian de modalidad y rutas constantemente, y operan en redes organizadas con poder económico y crimen organizado detrás. PUBLICIDADExplicó que la falta de datos y la dificultad para identificar la trata se agravan por la vulnerabilidad de las leyes, que suelen quedarse cortas ante la realidad. “Las leyes a veces se han quedado cortas para lo que se está haciendo.”Argueta describió que el Observatorio Latinoamericano y del Caribe sobre Trata y Tráfico de Personas surgió para unificar criterios y compartir investigaciones, ya que la academia detectó la ausencia de datos y la necesidad de propuestas y acciones coordinadas entre países.Fray Joaquín Garay aseguró que la defensa de la dignidad humana es central para la Iglesia, y que toda su doctrina social parte de ese principio. PUBLICIDAD“La consecuencia fundamental es la denigración total de seres humanos que son convertidos a mercancía. Eso no puede ser. Está totalmente en contra de toda la fe.”Explicó que la Iglesia cuenta con orientaciones pastorales del Papa Francisco y documentos del CELAM y la CLAR que llaman a las comunidades a escuchar el clamor de las víctimas, crear espacios de acogida, educar, sensibilizar, denunciar y trabajar en red. La separación familiar, la pobreza, la desigualdad y la violencia aumentan la vulnerabilidad ante la trata de personas en El Salvador. (Imagen Ilustrativa Infobae)Zaira Gutiérrez detalló que existen redes eclesiales como la Red Clamor y Talitha Kum, que articulan esfuerzos de prevención, atención y formación en el país y a nivel internacional. Destacó la importancia de superar la dualidad entre lo social y lo religioso: “Todo lo humano es de Dios, no hay división.”Sostuvo que las pastorales sociales, juveniles y vocacionales tienen un papel cada vez más activo en la prevención y atención de la trata.Mirna Argueta explicó que el Observatorio Latinoamericano contra la Trata y el Tráfico de Personas reúne a quince países y nació desde la academia para suplir la falta de investigaciones. Resaltó que en El Salvador el capítulo está integrado por universidades, organizaciones de mujeres y religiosas, y que la red permite coordinar alertas, compartir casos y fortalecer la protección de víctimas, especialmente frente a la captación en redes sociales y el uso de inteligencia artificial. Argueta relató que, durante la pandemia, aumentó la desaparición de jóvenes y que muchos niños, adolescentes y personas mayores que se ven en la calle pueden ser víctimas de trata, incluso para la extracción de órganos. Explicó que la atención a víctimas se realiza en coordinación con la fiscalía, la policía y organizaciones especializadas, y que la denuncia debe ser prioridad para romper el ciclo de la trata. “Si nosotras no empezamos a denunciar todas las situaciones que observamos… denuncien cuando vean a un niño de esos que limpian los vidrios en las esquinas… Esos niños no son… Lo que adquieren ahí, no es para ellos. Esos son víctimas de trata.”
El Salvador: “El tratante puede estar cambiando modalidad cada mes y a veces rutas”, alertan especialistas sobre trata de personas y nuevas formas de captación
La coordinadora Mirna Argueta señaló que la captación se adapta con rapidez mediante ofertas laborales engañosas, mientras el poder económico y el crimen organizado dificultan la detección, la denuncia y la protección de afectadas












