Conductor y comentarista, autor de libros sobre Bielsa y Sabella.

El presente de River se transformó en un escenario de turbulencias constantes. A la delicada decisión dirigencia de apartar a un grupo de futbolistas se le suma un funcionamiento colectivo que preocupa. En la cancha, el equipo lo sufre: en el último encuentro ante Gimnasia, el Lobo le generó media docena de situaciones claras de gol, evidenciando un retroceso futbolístico respecto a presentaciones anteriores y profundizando un desencuentro absoluto que erosiona la figura del entrenador. El tiempo y la paciencia ya no son aliados del River de Coudet El presente de River bajo la lupa de Cueste lo que cueste A la compleja gestión de los marginados se le acopla una plaga de lesiones que golpea al Millonario en el peor momento. Con bajas sensibles como las de Acuña, una lesión menor pero inoportuna, y la imposibilidad de contar con Aníbal Moreno para este tramo del torneo, el cuerpo técnico se ve obligado a recurrir a juveniles. Esta situación deja en evidencia la falta de profundidad de un plantel que sufre para completar el banco de suplentes y carece de las alternativas necesarias para sostener la exigencia del semestre.