Arabia Saudita se enfrenta a un difícil dilema.

Desde que Estados Unidos e Israel lanzaron su guerra contra Irán el 28 de febrero, Riad ha intentado en gran medida mantenerse al margen. Pero ahora, tras ser atacados en tres frentes distintos, los sauditas han dicho basta.

Esta semana, llevaron a cabo ataques conjuntos con Estados Unidos contra milicias afines a Irán en Irak, a las que acusan de lanzar drones contra el Reino.

Para Arabia Saudita, el dilema ahora es si continuar contraatacando como medida disuasoria o si intentar reducir la tensión, quizás ganándose a algunos de sus adversarios haciéndoles concesiones.

¿Quién ataca a quién y por qué?