Eva DalloActualizado Jueves,
julio
17:00Si la exitosa pel�cula de animaci�n Ice Age -La Edad de Hielo- se grabara hoy, es posible que al mamut lanudo, uno de sus protagonistas, ya no le pusiera voz un hombre, sino una mujer. Y es que un equipo internacional de investigadores ha descubierto, en uno de los estudios de mamuts lanudos con m�s muestras de los desarrollados hasta el momento a nivel global, que los humanos antiguos, los de esa misma Edad de Hielo, prefer�an las hembras a los machos, aunque no fuera precisamente como mascotas.Los mamuts eran un recurso vital para las poblaciones humanas de la Edad de Hielo, ya que proporcionaban carne, grasa, pieles y huesos para construir estructuras, as� como marfil para herramientas, arte y adornos.El trabajo, cuyos resultados se publican este jueves en la revista Current Biology, ha analizado el ADN de los restos �seos de 521 mamuts lanudos, entre los cuales 448 individuos secuenciados por primera vez. Se trata de, principalmente, molares con muy distinto origen geogr�fico -fundamentalmente Eurasia y Norteam�rica- procedentes tanto de grandes acumulaciones como de restos aislados. Y de dicho an�lisis se infiere que en las grandes acumulaciones predomina el ADN de hembras, que representa un 65% del total, mientras que los restos aislados son machos en un 66%.Huesos de mamuts lanudos en una excavaci�n en Langmannersdorf de 2025.Marc H�ndelAdem�s, los restos hallados en lugares con altas concentraciones de los mismos evidenciaban "que hab�a algo relacionado con los humanos antiguos: puntas de flecha, marcas de cortes, numerosas evidencias de actividad humana", explica el vallisoletano David D�ez del Molino, Investigador en el Centro de Paleo Gen�tica de la Universidad de Estocolmo y co-autor senior del estudio. Se daba as� respuesta "a una duda que siempre ha existido, si se trataba de concentraciones naturales, como un r�o que ha arrastrado los huesos y los ha acumulado, o si eran el resultado de la caza humana y el carro�eo", se�ala el experto, al que acompa�a en el estudio otro investigador espa�ol de la Universidad de Estocolmo, Gonzalo Oteo-Garc�a.Por qu� predominan las hembras, el enigma por resolverLas conclusiones del reci�n publicado estudio concuerdan con las que se desprenden de otro que vio la luz en 2017 y del que D�ez del Molino tambi�n es coautor. "En aquel momento los restos recuperados en contextos naturales [sin intervenci�n humana] y dispersos ya nos dec�an que �stos eran, mayoritariamente, de machos", se�ala. Esto respalda la hip�tesis de que los machos solitarios ten�an m�s probabilidades de morir en trampas naturales -como dolinas o desprendimientos de tierra-, aumentando as� las posibilidades de que sus huesos se conservaran durante largos periodos.El cient�fico espa�ol David D�ez del Molino, coautor del estudio, sostiene un molar de mamut.M�RIO VICENTE.Sin embargo, "la raz�n por la que en las grandes acumulaciones predominan las hembras est� por dilucidar, aunque una cosa queda clara: sabemos que no es natural, sino fruto de la intervenci�n humana, y tambi�n que los humanos las prefer�an", a�ade. "Quiz� es que eran m�s peque�as, m�s f�ciles de cazar, pero a esto se contrapone que las hembras est�n en manadas y se defienden mejor. A su vez, esto har�a que se movieran por el territorio de manera m�s predecible que los machos solitarios y fueran m�s f�ciles de encontrar, tanto para cazarlas como para aprovechar sus restos", explica. D�ez del Molino subraya que estas teor�as se sit�an, de momento, en el terreno de la especulaci�n pues "parece l�gico concluir que viv�an en ese sistema social a partir de lo que sabemos de los elefantes, que viven en manadas matriarcales, pero no tenemos la certeza".Todo lo que el ADN puede contar�sta podr�a llegar, sin embargo, con un estudio m�s profundo de los restos encontrados. "Ahora podemos secuenciar m�s ADN de las muestras que tenemos, o de m�s muestras, y hacer an�lisis m�s refinados, m�s interesantes y con m�s ADN, pues hasta ahora s�lo hemos secuenciado el sexo", apunta el vallisoletano. "Podr�amos llegar a establecer algo tan interesante como son las relaciones de parentesco entre los mamuts, as� como la edad a trav�s de esos molares que componen la mayor�a de restos que tenemos. De esta manera podr�amos hacer un perfil de edad y sexo de todos los individuos y, en el caso de que se tratase de manadas, lo l�gico ser�a no encontrar ning�n macho adulto, porque normalmente no est�n en ellas", puntualiza. "Tambi�n podemos utilizar is�topos para observar cambios en la dieta de los mamuts y, si es similar, podr�a tratarse de una misma manada", a�ade.Molar de un mamut lanudo en el Museo de Historia Natural de Viena.Hannah M. MootsDe momento, el investigador se muestra especialmente satisfecho con un proyecto que, se�ala, "es el resultado de un trabajo que comenz� en 2013, cuando se analizaron las primeras muestras, y es consecuencia del esfuerzo de arque�logos, de paleont�logos y ge�logos, de miles de personas cuya labor conjunta permite reunir tantas muestras y obtener estos resultados". El ADN antiguo puede ir m�s all� de la historia evolutiva y ayudarnos a desentra�ar como era el comportamiento de animales y humanos hace decenas de miles de a�os. Y mostrarnos que algunas cosas, como se ve, no han cambiado tanto.
















