MELBOURNE, Australia (AP) — El organismo australiano de control de seguridad en línea demandó a la aplicación de mensajería Telegram, al afirmar que la plataforma no retiró contenido extremista, incluidos videos de tiroteos masivos de supremacistas blancos en Buffalo, Nueva York, y en la ciudad neozelandesa de Christchurch, así como decapitaciones del grupo Estado Islámico.La aplicación, con sede en Emiratos Árabes Unidos y que asegura tener 1.000 millones de usuarios en todo el mundo, se enfrenta a una multa de hasta 54,6 millones de dólares australianos (38 millones de dólares) si es declarada culpable en el Tribunal Federal de Australia por una “presunta falta de detección y eliminación de material a favor del terrorismo”, manifestó el jueves la comisionada de eSafety, Julie Inman Grant.La acción civil pone a prueba la ley australiana de 2021 que exige a las plataformas tecnológicas trabajar para mantener fuera de sus redes el material ilegal y el que promueve el terrorismo.Telegram negó las acusaciones. “Rechazamos estas acusaciones y las impugnaremos ante los tribunales”, indicó un portavoz en un comunicado escrito difundido por Telegram.

El regulador dice que la aplicación debe asumir su responsabilidadLa plataforma es una de las aplicaciones de mensajería más populares del mundo. El regulador australiano cuestiona lo que se comparte en chats grupales de hasta 200 personas y en canales con alcance ilimitado.“Este caso se refiere a contenido vinculado a algunos de los actos más notorios de violencia extremista conocidos en la historia reciente, incluido material asociado con los atentados terroristas de Christchurch y Buffalo”, indicó en un comunicado Inman Grant.