Sídney (EFE).- El regulador australiano de seguridad en Internet, eSafety, inició este jueves un procedimiento civil ante el Tribunal Federal contra el servicio de mensajería Telegram por presuntos incumplimientos de la legislación australiana al no detectar ni retirar de forma diligente contenido de propaganda terrorista y otros materiales ilícitos de la plataforma.
Según informó eSafety en un comunicado, la investigación, que se prolongó durante un año, concluyó que el servicio de mensajería habría incumplido las obligaciones previstas en la Ley de Seguridad en Línea australiana, al permitir que permanecieran accesibles durante semanas videos de ejecuciones atribuidas a grupos terroristas.
Entre los contenidos denunciados se encontrarían las grabaciones de atentados como el ataque contra las mezquitas de Christchurch (Nueva Zelanda) en 2019 o el tiroteo masivo de Buffalo (Estados Unidos) en 2022, incluso después de que usuarios australianos los querellaran.
Si prospera la demanda, Telegram podría enfrentarse a sanciones civiles de hasta 54,6 millones de dólares australianos (unos 33,18 millones de euros).
Fotografía de archivo del logo de la red social Telegram. EFE/EPA/Ian Langsdon










