En el pasado, los trabajadores j�venes vieron venir la desaparici�n de los carruajes de caballos, pero anticipar la obsolescencia puede acabar convirti�ndose en una profec�a autocumplida.A menudo es m�s f�cil prever el futuro que predecir su llegada. En 1895, Thomas Edison afirm� que era "s�lo cuesti�n de tiempo que los carruajes y camiones de todas las grandes ciudades funcionen con motores". Al a�o siguiente, Gottlieb Daimler fabric� el primer cami�n motorizado. Sin embargo, pasar�an unos 20 a�os hasta que los camiones comerciales se generalizaran realmente en Estados Unidos tras la Primera Guerra Mundial.Esto plantea una pregunta interesante, relevante para la situaci�n econ�mica actual. Cuando parece que una profesi�n o habilidad est� condenada a quedar obsoleta, aunque a�n no haya sucedido, �c�mo reacciona la gente? �Se adaptan de forma proactiva? Y, de ser as�, �c�mo influyen esas decisiones en el mercado laboral?En el caso de loscarreteros —aquellos que conduc�an carretas tiradas por caballos antes de la llegada de los camiones motorizados—, la adaptaci�n la realizaron principalmente los j�venes. Seg�n un estudio econ�mico, la edad media de la profesi�n comenz� a aumentar entre 1900 y 1910, a medida que menos j�venes optaban por dedicarse a ella, a pesar de que s�lo hab�a 10.000 camiones registrados en todo el pa�s. Durante la d�cada siguiente —que el estudio describe como un per�odo de "temor anticipatorio"— la fuerza laboral de este sector envejeci� a�n m�s y comenz� a disminuir. Y entre 1920 y 1930, a medida que el n�mero de camiones aumentaba dr�sticamente, el n�mero de carreteros se redujo considerablemente, disminuyendo m�s los trabajadores j�venes que los mayores. Como resultado, los autores escribieron: "A pesar de las grandes exigencias f�sicas, conducir un tiro de caballos se hab�a convertido en un trabajo para hombres mayores".�Observamos alguna evidencia de que est� ocurriendo lo mismo hoy en d�a? Un reciente trabajo de Danial Salman examin� si la oferta de camioneros se est� viendo afectada por la anticipaci�n de los veh�culos aut�nomos. El estudio hall� una fuerte ca�da en la obtenci�n de licencias de conductores comerciales en los c�digos postales de California donde se han probado o puesto en circulaci�n veh�culos aut�nomos en las carreteras. Si bien los robotaxis no son lo mismo que los camiones aut�nomos, tal vez ver veh�culos sin conductor con los propios ojos sea suficiente para que algunos vislumbren el final del camino. (Mientras tanto, la Hermandad Internacional de Camioneros, un sindicato con ra�ces en la �poca de las carretas tiradas por caballos, lucha por una mayor regulaci�n de esta tecnolog�a).Hay mucho que decir a favor de las transiciones que se producen de una forma lo suficientemente gradual como para que las ocupaciones puedan reducirse con el tiempo debido a una menor incorporaci�n de personas. Sin duda, es mucho menos doloroso para los individuos que los cambios abruptos en la demanda que dejan a los trabajadores sin empleo. Pero pueden surgir problemas cuando las expectativas se adelantan demasiado a la realidad. En 2017, por ejemplo, Financial Times public� un art�culo titulado "Fuera de la carretera: los veh�culos sin conductor est�n reemplazando a los camioneros", en el que un camionero estadounidense de 67 a�os se�alaba un aparcamiento lleno de camiones de 18 ruedas y dec�a: "En 10 o 15 a�os, todos ellos ser�n camiones aut�nomos".Casi 10 a�os despu�s, el transporte comercial mediante camiones sin conductor en carreteras p�blicas apenas ha comenzado (aunque se ha avanzado m�s en entornos industriales como las minas). Aurora, l�der del mercado, anunci� este mes que su socio fabricante ten�a como objetivo alcanzar un ritmo anual de producci�n de tan s�lo 1.000 camiones para finales de este a�o. Mientras tanto, la IRU, que representa a los operadores de transporte a nivel mundial, declar� el mes pasado que hab�a 2,9 millones de puestos de camioneros sin cubrir en 18 mercados y advirti� que los operadores estaban "profundamente preocupados" por la "creciente escasez de conductores".Existen muchas razones para la escasez de conductores, especialmente de j�venes: largas jornadas laborales que dificultan la vida social, deficientes instalaciones de servicio en la carretera, presi�n sobre los salarios y las condiciones laborales. Pero es posible que la anticipaci�n de la inminente obsolescencia tecnol�gica est� agravando el problema. Como escribe Salman, estos comportamientos pueden conducir a una "profec�a autocumplida" en la que las personas opten por no dedicarse a una profesi�n, provocando escasez de mano de obra o costes m�s altos, "intensificando as� los incentivos de las empresas para automatizar".�Podr�amos empezar a ver c�mo este "factor de anticipaci�n" comienza a influir en la oferta de trabajadores en otros sectores de la econom�a? Hay algunos indicios en el tipo de titulaciones que eligen estudiar los j�venes. En Reino Unido, el n�mero de solicitudes para cursar estudios de grado en inform�tica ha disminuido en los �ltimos dos a�os. Es posible que los j�venes hayan asimilado los datos —por provisionales que sean— que sugieren que la IA est� reduciendo la demanda de desarrolladores de software de nivel b�sico. Nadie conoce el futuro. Pero al intentar anticiparlo, tambi�n le damos forma.� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. 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