El Índice de Precios de Consumo (IPC) se situó en el mes de julio en el 3,5%, lo que supone un aumento de tres décimas respecto a la registrada en junio y su tasa más elevada desde mayo de 2024, según los datos avanzados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

En pleno 'shock' energético por la guerra en Irán, la inflación encadena cinco meses consecutivos por encima del 3% y alcanza en julio su pico más alto en más de dos años.

Estadística ha explicado que en el comportamiento del IPC en el mes de julio ha influido las subidas de los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos personales y de la electricidad, mayores que en julio del año pasado.

Desde el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa han destacado, no obstante, que el Plan de Respuesta al impacto de la guerra de Irán en la economía sigue desplegado y está cumpliendo su objetivo principal: amortiguar el impacto del shock externo sobre la inflación y el poder adquisitivo de los hogares.

En concreto, las medidas han contribuido a reducir la inflación en un punto de media en los últimos meses. Dicho de otro modo, el Plan de Respuesta ha amortiguado más de un 60% de la subida de los precios por el shock externo que supone la guerra en Irán.