Fermín Cabanillas |

Sevilla (EFE).- Lejos de la polémica suscitada por el nuevo templo que se proyecta en Sevilla, la vida de la población musulmana se desarrolla con normalidad en todas las mezquitas de la ciudad, con su dinámica de vida en torno a cinco rezos diarios integrados como un centro social más de sus barrios.

Una de las más antiguas de la ciudad es Al-Hidaya, conocida como “la mezquita de la Macarena”, por estar situada en torno al barrio que lleva ese nombre, donde se ha convertido en parte de su paisaje desde hace casi 25 años enclavada en la calle Los Romeros.

Su imán, Mohammad Idrissi, nacido en Córdoba y desde que tenía un año criado en Sevilla, asegura no entender el problema que Vox denuncia en torno a la mezquita planteada en el Polígono Sur de Sevilla, e invita a la gente del partido de Abascal a conocerles desde dentro para que terminen sus reticencias.

“La cura la ignorancia es conocerse”