Jaime Bretón lleva al frente del Comisionado para el Polígono Sur siete años. Un periodo atravesado tanto por una pandemia como, luego, por el florecimiento de una Sevilla que es escenario de eventos internacionales. Una ciudad con dos caras y que va a dos velocidades, como él mismo observa: mientras se fulminan los récords de visitantes, también se constata cada año la pobreza y precariedad crónica que vive el Distrito Sur. Envuelto en la polémica sobre la construcción de una mezquita, zanja la controversia generada por Vox: si cumple la legalidad, la licencia se concederá. La cuestión es dar nuevos servicios en esos terrenos vacíos que logren revitalizar la comunidad.
Bretón dejará pronto la cartera del Comisionado y le pide a las administraciones un esfuerzo conjunto para sacar adelante los proyectos retrasados, ya sea la eliminación del muro de Hytasa, como la adecuación de Su Eminencia o la construcción de edificios administrativos o de un centro de mayores, a cargo del Gobierno central y de la Junta, respectivamente, para que cualquiera pueda proyectar su desarrollo personal en el Polígono Sur y no emprender el vuelo a otra localidad sevillana, lo que, para el político del PP, es una más de las derrotas del sistema.













