0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl turno de preguntas del pleno municipal de este viernes ha servido para recuperar uno de esos temas que van entrando y saliendo del debate local sin que se produzcan excesivas novedades. Esquerra ha requerido al alcalde sobre los tiendas de souvenirs cutres repartidas por la ciudad, esas que, como ha definido el concejal Jordi Coronas, venden “penes con el nombre de la ciudad o camisetas con mensajes sexistas, homófobos o, en resumidas cuentas, con imágenes de muy mal gusto”. Le ha respondido el alcalde, que le ha recordado que la legislación es “muy liberal” y que si la cosa estuviera en sus manos, la decisión sería salomónica: “Si pudiera hacer un decreto y cerrarlas todas, lo haría esta tarde”. Coronas ha afeado a Collboni que su grupo municipal lleva dos años intentando que el Consistorio haga algo para frenar este modelo de negocio que sobre todo se hace fuerte en las zonas más turísticas de la ciudad, sobre todo Ciutat Vella o el entorno de la Sagrada Família. “En su momento ya denunciamos que es un tipo de comercio que degrada la imagen de Barcelona, pero no vemos que cambie nada”. El alcalde le ha recordado que en los últimos cinco años se han realizado 21.000 inspecciones con 13.000 expedientes abiertos solo en Ciutat Vella. Pero se ha confesado con las manos atadas por las leyes catalanes, españolas y europeas que, a su modo de ver, “dejan poco margen de maniobra”.