Renato FrancoCorriere della Sera Actualizado Jueves,
julio
00:12La estrepitosa ca�da de los superh�roes es un hecho. Han perdido su magnetismo en la taquilla y ya no levantan el vuelo. La �ltima en estrellarse, a pesar de su capa roja y su traje azul, ha sido Supergirl, que en su carrera por la recaudaci�n ha demostrado ser m�s bien una Normalgirl. En Espa�a su paso por los cines ha sido un aut�ntico fiasco: en su segunda semana en salas cay� de tercera posici�n a quinta y cay� un 63% en espectadores, y su recaudaci�n ha quedado notablemente lejos del mill�n de euros. Sus cifras globales rozan directamente la bancarrota: 130 millones de d�lares pueden parecer mucho pero en la industria del cine actual es una miseria. Ha sido un batacazo sin paliativos y no es el primero de los �ltimos a�os.En la d�cada de 2010 parec�a imposible concebir Hollywood sin superh�roes. Eran el motor indiscutible de la industria, las �nicas producciones capaces de garantizar ingresos milmillonarios, merchandising a raudales, series de televisi�n, spin-offs y un p�blico de lo m�s heterog�neo. Cada estreno era un acontecimiento mundial. Hoy, t�tulos como Supergirl, The Marvels, Eternals, The Flash o Blue Beetle cuentan una historia muy diferente: la de un g�nero que ha dejado de ser una garant�a de �xito en taquilla. El punto de inflexi�n simb�lico fue Avengers: Endgame (2019). Con una recaudaci�n de casi 3.000 millones de d�lares, parec�a la cumbre de una trayectoria de diez a�os, pero en realidad supuso tambi�n el cierre de una era narrativa.Las causas de este declive son varias, comenzando por el propio desinter�s del p�blico. Los superh�roes funcionan de verdad cuando el espectador se familiariza con ellos: Robert Downey Jr. era Iron Man, Chris Evans era el Capit�n Am�rica y Chris Hemsworth era Thor. En cambio, las nuevas generaciones de h�roes, desde Flash hasta Shang-Chi, pasando por los Eternos o Blue Beetle, no han tenido el tiempo -quiz� tampoco el guion adecuado- para construir un v�nculo igual de fuerte con el p�blico. A esta falta de carisma se suma una evidente saturaci�n de la oferta. Entre las salas de cine y las plataformas de streaming, los dos gigantes del c�mic y el celuloide, Marvel (con Spider-Man e Iron Man) y DC (con Superman y Batman), han multiplicado sus contenidos de forma desmesurada a trav�s de pel�culas, series, especiales, universos paralelos y multiversos. Para enterarse de una historia, ahora es obligatorio conocer y haber visto todo lo anterior. Al final, el espectador ocasional se siente excluido y el fan m�s ac�rrimo acaba saturado. Todo mal.Para saber m�sPor si fuera poco, los costes de producci�n se han disparado. Durante los a�os de la pandemia, los estudios siguieron invirtiendo sumas desorbitadas con presupuestos que superaban los 250 millones de d�lares sin contar las campa�as de marketing, que cuestan otro tanto. Hoy en d�a, una pel�cula necesita recaudar m�s de 600 o 700 millones de d�lares simplemente para amortizar gastos y empezar a dar beneficios. Una cifra que hace unos a�os se consideraba normal ahora se ha vuelto inalcanzable porque las cuentas, sencillamente, ya no salen.Por eso, en los �ltimos tres a�os la lista de superfracasos es interminable. El �ltimo ha sido Supergirl, pero antes ya lo fue The Marvels, el mayor agujero financiero en la historia de Marvel Studios. En Espa�a, cerr� con unos tristes 2,9 millones de euros y no lleg� al medio mill�n de espectadores, migajas en comparaci�n con los 13 millones que recaud� la primera entrega. El mismo abismo sufri� The Flash (2023), que dej� p�rdidas de 200 millones de d�lares a Warner Bros. �Y qui�n hab�a escuchado hablar de Blue Beetle? Pues ese era un buen motivo para no hacer una pel�cula. Tuvo cr�ticas aceptables pero casi nadie consider� a ese personaje, un escarabajo alien�gena, digno de pago y termin� siendo uno de los peores estrenos de la historia de DC. Incluso Aquaman y el reino perdido, pese a recaudar 434 millones de d�lares a nivel global, fue incapaz de generar beneficios reales y qued� lej�simos de los 1.000 millones de su predecesora.La actriz australiana Milly Alcock da vida a Supergirl en la �ltima pel�cula del Universo DC.WARNER BROS.Las cifras hablan por s� solas: entre 2015 y principios de 2020 las pel�culas de superh�roes recaudaban una media de 1.000 millones de d�lares por estreno en la taquilla mundial. Tras la pandemia, esa cifra se ha desplomado. La �nica excepci�n a esa fat�dica regla ha sido Spider-Man, tal vez el m�s humano de todos los h�roes modernos: No Way Home roz� los 2.000 millones de recaudaci�n en taquilla en 2021 a pesar de las restricciones impuestas por el covid.En un mercado en el que el precio de las entradas no deja de subir y el streaming ofrece infinitas alternativas al alcance del mando a distancia, la gente solo sale de casa por aquello que considera verdaderamente imperdible. Y a un superh�roe desconocido, sin el gancho de la nostalgia o de un gran espect�culo visual, le cuesta mucho convencer al p�blico. Los personajes hist�ricos todav�a consiguen transmitir el protagonismo de un gran evento cinematogr�fico. Mientras tanto, los nuevos aspirantes al trono se arrastran irremediablemente por la cartelera. Si la nueva mitolog�a no logra despegar, de s�per ya solo les quedar� la ca�da.







