Supergirl es uno de los grandes desastres en taquilla de 2026. La película protagonizada por Milly Alcock nació con la vocación de ser uno de los blockbusters del verano, sin embargo no ha logrado convencer a casi nadie para que acuda a las salas de cine. Según datos de Box Office Mojo, el fin de semana de su estreno apenas recaudó 37 millones de dólares, lo que le sitúa en la liga de los mayores fiascos del cine de superhéroes junto a títulos menores como Morbius (2022) o Joker: Folie a Deux (2024). Según Variety, Warner Bros. habría empleado un presupuesto de 170 millones de dólares para rodar la película, a los que se deben sumar unos 120 millones en promoción. De ahí que recuperar la inversión se antoja ya imposible.PublicidadSobre todo, porque el boca a boca tampoco ha jugado en su favor. Al cierre de estas líneas Supergirl acumulaba una recaudación global de 79 millones de dólares, por lo que el batacazo es monumental. No ayuda, desde luego, la caída del mercado chino, que a raíz de la guerra comercial con China comenzada por Donald Trump ha dado la espalda al cine estadounidense. La noticia, además, supone un duro varapalo para DC Studios, que acaba de comenzar una nueva etapa bajo la batuta de James Gunn. De hecho, esta es su segunda película tras el estreno de Superman (2025) el año pasado.Por qué ha fracasado 'Supergirl' en taquillaDesde que se conocieron los números, varios son los artículos que se han dedicado a desmenuzar los porqués de la costalada de Supergirl. En realidad, lo más plausible es que el resultado sea debido a un cúmulo de factores. Primero y más importante, la película es mediocre. Por ejemplo, en Metacritic posee una nota media de 49, lo que implica un suspenso, mientras que en Rotten Tomatoes el aprobado es de un 55%. Estos datos, en realidad, explican por qué no ha levantado en su segunda semana de exposición, aunque no necesariamente la frialdad extrema con la que la recibió el público en su estreno.No obstante, sí que sirven para abundar en una realidad latente: la llamada fatiga superheroica. Durante la pasada década, el cine de superhéroes se convirtió en la gallina de los huevos de oro que todos los estudios trataron de exprimir. La acumulación de títulos basados en cómics de pijamas fue tal que, incluso, los entusiastas del género se fueron bajando poco a poco. Así hasta llegar al punto actual, en el que ya no son un reclamo de por sí. Por el camino se ha perdido, además, la capacidad de sorprender y el sentido de la maravilla. Observar a Supergirl repartiendo mandobles a diestro y siniestro no sorprende, porque es algo que se ha visto en demasiadas ocasiones ya. Incluso la presencia de un personaje de culto para los fans de los cómics como Lobo, que aparece por primera vez en pantalla, es un atractivo suficiente ya.Además, si vamos al hecho concreto, son varias las voces que apuntan a que el personaje de Supergirl no ha sido introducido propiamente a la audiencia. Es cierto que salió en la escena postcreditos de Superman, en una secuencia cómica en la que se la veía borracha yendo a reclamar a su perro Krypto. Una participación que, desde luego, no ha servido para espolear la curiosidad de la audiencia. En ese sentido, se ha comparado con la manera en la que la Wonder Woman de Gal Gadot se presentó en sociedad, con una escena épica de batalla en Batman v Superman: el amanecer de la justicia (2016). Una acción que, sin duda, ayudó a que su primera película en solitario, Wonder Woman (2017), fuese un pelotazo en taquilla.PublicidadLa comparación es útil, además, pues dicha cinta se suele utilizar como ejemplo de cómo tratar a las superheroínas en la gran pantalla. Sin embargo, al mismo tiempo, también sirve para introducir al elefante en la habitación: ¿qué pasa realmente con las películas de superheroínas? Ver vídeo Tráiler oficial de 'Supergirl'.Warner Bros. EspañaLa campaña de odio contra 'Supergirl'En los meses previos a su estreno, Supergirl tuvo que lidiar con una campaña de odio en redes sociales por las razones más pueriles. Se criticó a la protagonista Millie Alcock, su vestuario, el tráiler de la película y, básicamente, cualquier noticia publicada previa al estreno. Así lo atestigua, por ejemplo, el blog Feminegra, quien ya avisó en diciembre de 2025 que "el lanzamiento del teaser de Supergirl de DC no desencadenó un debate sobre la obra, el tono o la adaptación. Desató una carrera. En cuestión de horas, varios comentaristas prominentes de la cultura nerd se apresuraron a condenar una película que no habían visto, recurriendo al sarcasmo y a la certeza en lugar de a las pruebas".PublicidadUn escenario que no resulta extraño porque sucede cada vez que una película de superhéroes o fantasía es protagonizada por una mujer. De hecho, es algo ya normalizado por parte de la industria, hasta el punto que Vanity Fair habla abiertamente de "rechazo inevitable". Alcock, quien ya sufrió algo similar durante la primera temporada de La Casa del Dragón (2022-actualidad), respondió de la siguiente manera: "Aquella experiencia hizo darme cuenta de que el simple hecho de existir como mujer en ese espacio es algo sobre lo que la gente opina. Nos hemos acostumbrado a esa extraña sensación de que el cuerpo de las mujeres sea objeto de debate. Yo no puedo detenerlos realmente, solo puedo ser yo misma".Es cierto que el fracaso de Supergirl tiene muchos padres y que existen películas que, a pesar de contar con una oposición similar por parte del fandom más reaccionario, lograron conquistar la taquilla. Sin embargo, si se observa la foto completa, Wonder Woman, Capitana Marvel (2019) o Black Widow (2021) son excepciones estrenadas en aquellos años en lo que todo lo superheróico llenaba butacas. Sin embargo, la mayoría de títulos protagonizados por mujeres han sido fracasos: Catwoman (2004), Elektra (2005), Wonder Woman 1984 (2020), Los Nuevos Mutantes (2020), Aves de presa (2020), The Marvels (2023), Madame Webb (2024)...Y sí, muchas de ellas son directamente malas películas, aunque no peores que otras protagonizadas por hombres y que lograron mantener el tipo en taquilla. ¿Ejemplos? El motorista fantasma (2007), El increíble Hulk (2008), Thor: el mundo oscuro (2013), El hombre de acero (2013), X-Men: Apocalípss (2016), Ant-Man y La Avispa: Quantunmanía (2023) o Capitán América: un nuevo mundo (2024), por nombrar algunas de diferentes épocas y estudios.El precedente de DC y 'Batgirl'De hecho, en su artículo Supergirl apesta; ¿por qué Hollywood no para de fallar con las superheroínas?, el crítico Marlow Stern se pregunta de manera retórica si DC Studios se hubiese atrevido a hacerle a un personaje masculino lo que hizo con Batgirl. Esto es, guardarla para siempre en un cajón cuando estaba ya rodada y lista para su estreno. Entonces, Warner Bros, sumida en una situación financiera precaria que desembocó en su venta a Paramount, prefirió ahorrarse los impuestos que implicaba el llevarla a las salas antes que el jugársela a ver si el público respondía o no. También lo hizo con Coyote vs ACME, aunque esta sí ha sido rescatada del ostracismo y finalmente verá la luz en septiembre de 2026.En realidad, no se trata de un debate hipotético, pues estamos hablando del mismo estudio que, en la misma época, lanzó al mercado un puñado de películas mediocres protagonizadas por personajes secundarios como: Black Adam (2022), Blue Beetle (2023) o Shazam! 2 (2023). De todos esos proyectos que pincharon en público y crítica, el que se quedó sin ver la luz fue el que tenía a una mujer en el cartel.Los recuerdos amargos de la primera 'Supergirl'Da la casualidad (o no), que la de Alcock no es la primera Supergirl que llega a la pantalla grande. Ya en 1984 se llevó al personaje al cine por primera vez. Fue a rebufo del éxito absoluto cosechado por el Superman de Christopher Reeve. Después de tres películas del hombre de acero, los productores Alexander e Ilya Salkind buscaron cómo replicar la fórmula y, finalmente, dieron con el personaje de Kara Zor-El. Sin embargo, la producción tuvo algunos problemas y la crítica la destrozó en su estreno.PublicidadIgual que le ha pasado a su versión moderna, Supergirl (1984) fue un fiasco total en taquilla. Con un añadido, el agujero económico provocado obligó a los Salkind a vender los derechos de explotación de Superman a la Cannon. Una leyenda negra a la que siempre se ha responsabilizado el que ningún estudio volviese a apostar por una superheroína hasta dos décadas después con Catwoman.Para regocijo de aquellos que criticaron la cinta antes de verla, en 2026 la prima de Superman ha vuelto a tropezar severamente. Algo que sienten valida su punto, pero que en realidad recuerda una verdad que, por lo visto, resiste el paso del tiempo. No importa que hayan pasado casi 40 años: a las películas de superheroínas se les sigue concediendo un margen de error mucho menor.