En un entorno marcado por la incertidumbre mundial, las negociaciones del T-MEC y una economía que crecerá menos de lo previsto, la estabilidad financiera de México sigue bajo la lupa. En entrevista, Pedro Latapí, director general de HR Ratings, explica qué factores podrían poner en riesgo la calificación crediticia del país, por qué el mayor desafío para las finanzas públicas ya no es Pemex, sino el gasto corriente, y cómo evalúa la fortaleza de las empresas mexicanas frente a un escenario de mayor volatilidad.¿Cuál es el panorama económico de México al cierre de 2026?Si tuviera que resumir este año en una palabra, sería volatilidad. A principios de año no esperábamos un entorno geopolítico como el actual, una inflación tan persistente ni tantos factores de incertidumbre ocurriendo al mismo tiempo.Hacia el cierre del año, habrá que seguir de cerca las negociaciones del T-MEC. No esperamos una resolución inmediata; el proceso apenas entra en nuevas rondas y podría extenderse varios meses. Aun así, que las conversaciones continúen es una señal positiva.En crecimiento, seguimos anticipando un desempeño prácticamente estable. Mientras la economía de Estados Unidos (EU) no se desacelere de forma importante, eso seguirá siendo una buena noticia para México.No hablaría de un buen status quo, pero sí de un escenario estable. Con un crecimiento cercano a 1.1 por ciento, una inflación relativamente controlada y considerando todo lo ocurrido este año, el panorama resulta menos negativo de lo que muchos anticipaban.¿Qué factores podrían cambiar la calificación crediticia de México?La calificación de México se mantiene en BBB+ con perspectiva estable, ratificada entre octubre y noviembre del año pasado. Esa decisión ya incorporaba buena parte de las expectativas para 2025 y las primeras proyecciones para 2026.Hoy, los factores que sustentan la calificación siguen vigentes. La principal diferencia frente a lo previsto es el crecimiento económico: la expectativa para 2026 pasó de 1.8 por ciento a 1.1 por ciento, principalmente por el entorno geopolítico. No es una desviación drástica, pero sí relevante.¿Qué podría llevar a una baja en la calificación? El principal riesgo sería un cambio sustancial en el T-MEC. Dada la estrecha integración con EU, cualquier modificación importante en la relación comercial tendría un impacto en la economía mexicana y, eventualmente, en la calificación.Sin embargo, el escenario actual no representa ese riesgo. El tratado sigue vigente, no ha sido modificado y las negociaciones en curso no implican, por ahora, un cambio estructural.
HR Ratings explica las amenazas a la economía mexicana
El T-MEC Y una calificación en BBB+ deciden la economía del país.








