ExplicativoInvestigadores analizaron en ratones cómo se forman las conductas automáticas. Foto: ISTOCK29.07.2026 14:13 Actualizado: 29.07.2026 14:13
Un estudio en ratones reveló que dos circuitos cerebrales cumplen funciones diferentes en los hábitos: uno participa en su formación y otro controla la frecuencia con la que se repiten. El hallazgo aporta nuevas pistas sobre cómo el cerebro desarrolla conductas automáticas y por qué algunas pueden volverse persistentes.Los resultados fueron publicados el 27 de julio de este año en la revista científica 'Nature Communications', como parte de una investigación liderada por especialistas de la Universidad de Kioto (Japón). El objetivo del trabajo fue comprender qué cambios ocurren en el cerebro cuando una acción deja de ser una decisión consciente y se transforma en una rutina automática. LEA TAMBIÉN El cerebro activa diferentes circuitos para crear y mantener los hábitos. Foto:KyotoU / Nozomi Asaoka.Para lograrlo, el equipo diseñó un modelo experimental que permitió acelerar la formación de hábitos en ratones macho. Gracias a este método, los investigadores siguieron la actividad de diferentes regiones cerebrales durante el proceso y analizaron cómo evolucionaban las conexiones neuronales a medida que los animales repetían una misma conducta.El análisis mostró que la corteza prefrontal no participa de una única manera en este proceso, como se creía anteriormente. En cambio, identificó un primer circuito encargado de favorecer que una acción repetida deje de depender de decisiones deliberadas y pase a ejecutarse de forma casi automática. LEA TAMBIÉN Investigadores analizaron en ratones cómo se forman las conductas automáticas. Foto:NatureAdemás, los científicos descubrieron un segundo circuito con una función diferente. Este no determina si el hábito se forma o no, sino la intensidad con la que se manifiesta una vez establecido, es decir, la frecuencia con la que el comportamiento vuelve a repetirse. Según los autores, ambos mecanismos operan de forma independiente.Este descubrimiento aporta una nueva perspectiva sobre la forma en que el cerebro organiza las conductas cotidianas. Hasta ahora se pensaba que la adquisición y la persistencia de los hábitos respondían a un mismo sistema, pero la investigación sugiere que son procesos separados, lo que ayudaría a explicar por qué algunas rutinas desaparecen rápidamente y otras resultan mucho más difíciles de modificar. LEA TAMBIÉN El hallazgo aporta nuevas pistas sobre la relación entre cerebro y comportamiento. Foto:natureLos autores señalaron que estos resultados podrían servir como base para futuras investigaciones relacionadas con trastornos caracterizados por comportamientos repetitivos, entre ellos el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y las adicciones. Sin embargo, enfatizaron que el trabajo no demuestra que estos mecanismos funcionen exactamente igual en las personas, ya que todos los experimentos se realizaron en animales.El hallazgo no solo aporta información sobre la creación de hábitos, sino que también plantea nuevas vías para investigar por qué algunas conductas se vuelven difíciles de modificar y qué papel tiene el cerebro en ese proceso.KATHERINE BRAVO HERNÁNDEZ REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL EL TIEMPOMás noticias en EL TIEMPO Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.












