Numerosas organizaciones, federaciones y mandatarios del fútbol internacional expresaron este miércoles su “preocupación por la falta de transparencia e información” ante las intenciones de la FIFA de abrir la puerta al capital privado para financiar sus grandes torneos mediante el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE).

El máximo organismo del futbol mundial y su presidente, Gianni Infantino, están en el centro de la polémica tras desvelarse una idea con la que la FIFA mantiene que ampliará la financiación para el desarrollo del fútbol a más de 10,000 millones de dólares para sus 211 asociaciones.

Las primeras críticas llegaron por parte de la UEFA, antes de que la propia FIFA confirmara su proyecto, al asegurar que la intención de Infantino es traspasar una línea que “nunca se debería cruzar”. “Ninguno de nosotros es propietario del futbol. No le corresponde a la FIFA venderlo”, advirtió el martes el organismo que preside el esloveno Alexander Ceferin, vicepresidente y miembro del Consejo de la FIFA que debe aprobar la idea.

UEFA, que reúne a las federaciones europeas, expresó en el comunicado: “El alma y la gobernanza del futbol no son activos con los que se deba especular, sobre todo sin transparencia sobre el destino de los beneficios financieros”.