El Paraná Guazú en el invierno siempre es uno de los grandes escenarios para la pesca deportiva del pejerrey. Tras un inicio de temporada con ejemplares chicos como protagonistas, ahora están los de excelente porte. Aunque no abundan, entusiasman tanto a pescadores experimentados como a quienes desean disfrutar de una salida cerca de Buenos Aires.
Ante este presente, convocamos a uno de los referentes de la zona, Claudio Cornacchiulo, guía de pesca que desarrolla su actividad desde el segundo puente Zárate–Brazo Largo, a bordo de una embarcación de 6,30 m. Semana tras semana recorre el Guazú y sus afluentes, siguiendo de cerca la evolución del pique.
Aparecieron los pejerreyes de gran porte
Según explicó Cornacchiulo, la pesca viene mejorando notablemente y comenzó a mostrar el ingreso de ejemplares de muy buen tamaño. "El pejerrey se está dando muy bien. Ya aparecieron ejemplares que superan los 40 cm y algunos llegan a los 50 cm. Hay que trabajarlos, porque no están concentrados en un solo lugar. Hoy la clave pasa por moverse constantemente", explicó. En un sector pueden registrarse un par de piques y, pocos minutos después, la actividad desaparece, por lo que resulta fundamental recorrer distintos puntos hasta volver a encontrar los cardúmenes. "Ya no está la cantidad de pejerreyes chicos que había hace un mes y que no dejaban comer a los ejemplares grandes. Ahora predominan peces de mucha mejor calidad", aseguró el guía.






