Noticia Exclusivo suscriptores EL TIEMPO conoció los ejes del nuevo POT que redefinirá el crecimiento de Cartagena, la protección ambiental y su desarrollo urbano hasta 2055.El nuevo POT plantea la mayor reorganización urbana de Cartagena en más de dos décadas. Foto: Alcaldía CartagenaSUBEDITORA29.07.2026 08:26 Actualizado: 29.07.2026 08:26

Cartagena ha crecido durante los últimos veinte años sin una nueva hoja de ruta que ordene su expansión. Mientras la ciudad multiplicó proyectos inmobiliarios hacia el norte, convirtió a Barú en uno de los destinos turísticos más apetecidos del Caribe, fortaleció su plataforma portuaria y comenzó a mirar a Bayunca como la puerta de entrada a una nueva era logística, el documento encargado de definir cómo debía desarrollarse ese crecimiento permaneció prácticamente intacto.En ese mismo periodo, el Distrito también vio aumentar la ocupación informal del territorio, la presión sobre los cuerpos de agua, el déficit de vivienda, las diferencias entre el desarrollo turístico y las necesidades sociales de cientos de barrios, y el debate sobre cómo proteger un patrimonio natural que convive con una de las economías más dinámicas del país.Cinco administraciones hablaron de actualizar el Plan de Ordenamiento Territorial (POT). Ninguna logró llevarlo hasta la meta. Sin embargo, todo parece indicar que en este gobierno el desenlace será diferente. LEA TAMBIÉN Después de año y medio de mesas técnicas, concertaciones con comunidades, gremios, universidades, empresarios y autoridades ambientales, el gobierno de Dumek Turbay tiene listo el documento que ya fue presentado para su revisión ambiental y espera el concepto que le permitirá iniciar el último capítulo de una discusión que Cartagena lleva aplazando más de dos décadas: definir cómo quiere crecer durante los próximos treinta años.“No estábamos haciendo un POT para este gobierno. Estamos construyendo un POT para las próximas generaciones”, afirma el mandatario durante una entrevista con EL TIEMPO.Su afirmación resume la dimensión del documento. Porque el nuevo POT no solo decide dónde podrán levantarse edificios o abrirse nuevas vías.También define qué zonas quedarán protegidas del desarrollo urbano, hacia dónde crecerá la ciudad, dónde se concentrarán las nuevas industrias, cuál será el papel del turismo, cómo se reorganizará el sistema de abastecimiento de alimentos, qué pasará con la vivienda informal y cuál será la relación de Cartagena con su mayor riqueza: el agua.La ciudad dejará de crecer mirando solo hacia el norteEl POT incorpora medidas para proteger ecosistemas y ordenar la expansión de la ciudad. Foto:Distrito de CartagenaDurante décadas, el desarrollo económico de Cartagena tuvo dos grandes motores: el corredor industrial de Mamonal y, más recientemente, la expansión inmobiliaria de la zona norte.El nuevo POT propone un cambio de escala. La apuesta de la administración es que la siguiente gran transformación urbana ocurra alrededor del futuro aeropuerto internacional proyectado en Bayunca.No se trata únicamente de reservar suelo para una terminal aérea. La visión del Distrito es construir una ciudad aeroportuaria.“La verdadera nueva Cartagena será la ciudad aeroportuaria”, asegura Turbay. Detrás de esa frase hay una transformación profunda.El documento reserva suelo para actividades industriales, empresariales, logísticas y comerciales asociadas al aeropuerto, con la expectativa de que esa infraestructura se convierta en un nuevo polo económico para Cartagena y para municipios vecinos como Clemencia, Santa Catalina, Villanueva y Santa Rosa.La apuesta es convertir esa zona en un centro de carga internacional capaz de complementar el papel que hoy desempeña Mamonal y de aprovechar la cercanía con el puerto y la plataforma industrial.Para el alcalde, el aeropuerto dejará de ser únicamente una terminal de pasajeros.Estamos hablando de una infraestructura que puede cambiar la economía de Cartagena durante los próximos treinta años. No es solo una pista; es una plataforma para atraer empresas, generar empleo y convertir a la ciudad en un centro logístico del CaribeDumek turbay pazAlcalde de CartagenaLa decisión no es menor. Por primera vez, el ordenamiento territorial incorpora esa infraestructura como uno de los principales articuladores del crecimiento urbano del Distrito.El desarrollo también llega con riesgosBayunca se perfila como el nuevo polo logístico con el futuro aeropuerto internacional. Foto:ANIPero la administración reconoce que el crecimiento económico puede convertirse en una amenaza para las comunidades que históricamente han habitado esos territorios.Bayunca es el ejemplo más claro. La expectativa generada por el aeropuerto ha disparado el interés de inversionistas y desarrolladores sobre esa zona.La preocupación de muchos habitantes es que el aumento del valor del suelo termine expulsando a las familias que han vivido allí durante décadas.Por eso el POT, según Turbay, incorpora medidas orientadas a evitar procesos de gentrificación.La idea, explica Dumek es construir un esquema de protección similar al implementado en Getsemaní, donde existen herramientas para preservar la permanencia de residentes tradicionales mediante incentivos y tratamientos especiales.Queremos que el bayunquero siga viviendo en Bayunca y que sea protagonista de la transformación que viene. El desarrollo no puede significar que quienes han vivido allí toda la vida tengan que irseEse equilibrio entre inversión y permanencia aparece como uno de los principales desafíos del nuevo ordenamiento territorial.Una licencia para que Cartagena siga expandiéndoseLa propuesta deberá superar la revisión ambiental y luego será debatida en el Concejo Distrital. Foto:Cartagena Cómo VamosOtro de los pilares del documento consiste en redefinir las fronteras del crecimiento urbano.La actualización abre nuevas posibilidades para el desarrollo de sectores como la zona norte, Barú y Tierra Bomba, territorios donde durante años coexistieron proyectos de inversión con incertidumbres relacionadas con el uso del suelo y las restricciones urbanísticas.La administración considera que ordenar esa expansión permitirá atraer inversión con reglas más claras y, al mismo tiempo, fortalecer las finanzas del Distrito.La lógica que plantea el alcalde es sencilla: una ciudad con mayor actividad inmobiliaria aumenta su recaudo tributario y dispone de más recursos para financiar programas sociales.Si Cartagena crece, ese crecimiento tiene que traducirse en más vivienda para quienes la necesitan, más colegios, más centros para adultos mayores y más inversión social. El desarrollo no puede quedarse únicamente en los sectores que reciben la inversión privadaEl documento también incorpora una visión específica para Barú y Tierra Bomba, donde la administración pretende armonizar el crecimiento turístico con la prestación de servicios públicos, la protección ambiental y el desarrollo de las comunidades insulares.El POT reconoce la mayor deuda social de CartagenaPropone que el desarrollo económico de Cartagena llegue a los barrios con mayores índices de pobreza Foto:John Montaño / EL TIEMPOMientras la ciudad consolida nuevos polos de inversión, enfrenta una realidad que el propio documento identifica como uno de sus principales desafíos: la informalidad urbana.Más del 60 % de las viviendas de Cartagena se encuentran en esa condición, según las cifras que maneja la administración.El dato refleja décadas de crecimiento desordenado y la incapacidad histórica para responder al déficit habitacional.Para Turbay, el nuevo POT debe convertirse también en una herramienta para cerrar esa brecha.La administración proyecta fortalecer programas de mejoramiento de vivienda, impulsar nuevos desarrollos de interés social y coordinar con el Gobierno Nacional la ejecución de proyectos en sectores como Barrios Unidos, Policarpa, Antonio José de Sucre, Pasacaballos, Cerro de Albornoz y las faldas de La Popa.El alcalde sostiene que el Distrito ya cuenta con estudios técnicos para avanzar en esas iniciativas y espera que el próximo Plan Nacional de Desarrollo incorpore varios de esos proyectos como prioridades de inversión.Bazurto dejará de ser el gran mercado mayoristaBazurto dejaría de ser el principal mercado mayorista dentro del nuevo ordenamiento. Foto:Distrito de CartagenaUno de los cambios urbanos más sensibles que plantea el POT tiene que ver con Bazurto.El mercado que durante décadas abasteció a Cartagena conservará su identidad, pero dejará de cumplir el papel de principal centro mayorista de la ciudad.La administración proyecta transformarlo en un mercado sectorial con énfasis gastronómico, cultural y turístico, mientras el abastecimiento de grandes volúmenes será trasladado a nuevas zonas que ya fueron definidas técnicamente dentro del POT, aunque aún no serán reveladas mientras avanza la evaluación ambiental.Para Turbay, mantener el modelo actual resulta incompatible con la Cartagena que proyecta el nuevo ordenamiento.La ciudad cambió. El abastecimiento de una ciudad como Cartagena ya no puede hacerse donde hoy se encuentra. Tiene que hacerse en un lugar con mejores condiciones logísticasEl cambio también busca abrir espacio para la recuperación de la Ciénaga de Las Quintas y reorganizar la movilidad en uno de los sectores más congestionados del Distrito.Pero Bazurto no desaparecerá. La intención es convertirlo en un espacio que preserve su identidad cultural y gastronómica, integrándolo a nuevos proyectos turísticos y de transporte.Entre ellos aparece una iniciativa privada que, según reveló el alcalde, ya alcanzó su cierre financiero para construir un teleférico que conectaría el puerto de cruceros, Bazurto, La Popa y el Centro Histórico.Para la administración, esa infraestructura se convertiría en un nuevo atractivo turístico y en un elemento articulador del proceso de transformación urbana del sector.Una ciudad que vuelve a mirar al aguaLa propuesta deberá superar la revisión ambiental y luego será debatida en el Concejo Distrital. Foto:John Montaño/ EL TIEMPOSin embargo, durante décadas esa condición estuvo acompañada por contaminación, ocupaciones informales y deterioro ambiental.El nuevo POT intenta cambiar esa lógica. La recuperación de la bahía, la Ciénaga de la Virgen, los canales urbanos y la Bocana aparece como uno de los ejes estructurantes del documento.La propuesta contempla sistemas para mejorar la calidad del agua que llega a la ciénaga, intervenciones sobre canales y caños, recuperación de ecosistemas y la consolidación de proyectos asociados al Canal del Dique. LEA TAMBIÉN También incorpora una apuesta inédita: desarrollar un sistema de transporte público acuático utilizando embarcaciones impulsadas por energías limpias.La idea es que Cartagena vuelva a utilizar su red de cuerpos de agua como una alternativa de movilidad, reduciendo presión sobre la infraestructura vial y fortaleciendo la recuperación ambiental.Vivimos en una ciudad privilegiada por su geografía. El desarrollo no puede hacerse de espaldas a esa riqueza naturaEl reto político apenas comienzaDumek Turbay, alcalde de Cartagena. Foto:Alcaldía CartagenaAunque el documento ya superó la fase de construcción técnica, el camino hacia su aprobación aún no termina. Primero deberá obtener el concepto de la autoridad ambiental.Después llegará al Concejo Distrital, donde comenzará una discusión que, más allá del urbanismo, pondrá sobre la mesa intereses económicos, expectativas de comunidades, proyectos turísticos, desarrollo industrial y protección ambiental.La administración espera que el POT quede aprobado antes de finalizar el año. Si eso ocurre, Cartagena no solo tendrá un nuevo instrumento de planificación después de más de veinte años.También habrá tomado una decisión que marcará su desarrollo hasta mediados de siglo.Porque el verdadero debate ya no consiste únicamente en decidir dónde podrá construirse un edificio o abrirse una avenida.La pregunta que empieza a responder el nuevo POT es mucho más profunda: qué ciudad quiere ser Cartagena cuando lleguen las próximas generaciones.Este video le puede interesar: