29/07/2026 a las 06:30h.
El fallecimiento de una persona cercana es uno de los momentos más duros de la vida. Pero especialmente si se trata de una muerte que llega antes de tiempo y que golpea directamente a una familia, llevándose a la pareja. Ahí, casi todo deja de tener sentido. Y, sin embargo, hay que seguir haciendo frente a una serie de obligaciones totalmente inoportunas.
Una de ellas es gestionar el patrimonio de la persona que ya se ha ido. Es decir, su herencia. Y es que este asunto se ha convertido en uno de los más ingratos en España por su dificultad, sobre todo cuando por descuido no se han dejado unas últimas voluntades escritas frente a notario.
Y precisamente a las notarias llegan los casos más rocambolescos, tal y como explica María Cristina Clemente, experta en este tipo de situaciones y que a lo largo de su trayectoria profesional ha visto como tenía que hacer frente episodios realmente complejos. Uno de los más habituales es el que se produce en matrimonios sin hijos que no tienen testamento.
¿A quién corresponde la herencia de un matrimonio sin hijos?







