Cuando has decidido que los inmigrantes son el enemigo de España, la edad no es relevante. Necesitas que la gente vuelque también su odio contra los menores de edad. No son adultos, pero con el tiempo lo serán. No se hacen excepciones. El resentimiento es la primera etapa de un proceso que acaba siempre en el odio. A niños y adolescentes, se les ataca también porque son más débiles y vulnerables. Así sufrirán más y aprenderán cuál es su sitio en la sociedad.

El Gobierno de Aragón se ha dado prisa en plasmar esa discriminación que está en la base de los acuerdos del PP y Vox en las comunidades autónomas. La llamada “prioridad nacional” es el marco en que se van a mover las medidas que aprobarán en los próximos meses. Negar derechos a los extranjeros es otra forma de favorecer a los españoles de origen. Suena xenófobo, pero eso ya no es un problema para el PP. Por eso, los menores tutelados extranjeros se han quedado sin los 18 euros semanales que recibían en Aragón. Los menores que hayan nacido en España seguirán recibiéndolos.

La ayuda es calderilla. Su única función es dar algo de dinero a los menores para que no acaben mendigando en la calle. Una persona sin un euro en el bolsillo no tarda mucho en creer que no vale nada y que tendrá que hacer algo al respecto.