Hay ingredientes que pasan desapercibidos hasta que alguien los pone delante y te hace cambiar el chip. No son habituales en la despensa, pero cuando los pruebas empiezas a verlos con otros ojos. Ahí es donde entra el arame, un alga japonesa poco conocida en comparación con otras más famosas, pero muy fácil de incorporar a la cocina diaria. Su sabor suave y su versatilidad la convierten en una puerta de entrada perfecta al mundo de las algas y gracias a la enriquecedora Las mejores recetas de la cocina japonesa para hacer en casa.
Curiosidades, historia y origen
El arame es un alga parda que se recolecta principalmente en las costas de Japón, especialmente en la región de Ise-Shima. A diferencia de otras algas más intensas como el kombu o el wakame, el arame destaca por su sabor más delicado y ligeramente dulce y que puedes utilizar en recetas como la sopa wan tun o wonton o la tradicional sopa de miso.
Tradicionalmente se seca tras la recolección, lo que facilita su conservación y transporte. Este proceso permite que llegue a otras partes del mundo sin perder sus propiedades ni su textura característica. En la cocina japonesa se utiliza sobre todo en platos caseros, lo que ya da una pista de lo fácil que resulta trabajar con ella. No es un ingrediente de alta cocina, sino de los que se usan en el día a día.






