El brote de ciclosporiasis vinculado con productos de Taylor Farms continúa bajo investigación en Estados Unidos y ahora sumó un nuevo capítulo de controversia. El excomisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), Scott Gottlieb, aseguró que no es un procedimiento habitual que una empresa solicite la intervención de la Casa Blanca para retrasar el anuncio de un retiro de productos relacionado con un problema de seguridad alimentaria.Según informó The Guardian, Gottlieb hizo esa declaración durante una entrevista en el programa Face the Nation, de CBS, al referirse a un informe publicado por The Wall Street Journal. Ese reporte indicó que representantes de Taylor Farms se comunicaron con la Casa Blanca para pedir más tiempo antes de que las autoridades federales vincularan públicamente a la compañía con el brote de Cyclospora que afectó a varios estados."Eso no era el procedimiento operativo estándar", afirmó Gottlieb. El exfuncionario recordó que, durante su gestión en la FDA, también enfrentó brotes de E. coli relacionados con lechuga romana y espinacas. En esos casos, explicó, la Casa Blanca solo recibía información sobre el avance de las investigaciones para responder consultas, pero no intervenía en las decisiones vinculadas con retiros de productos o anuncios públicos.De acuerdo con The Guardian, el informe de The Wall Street Journal sostiene que la Casa Blanca solicitó la participación de funcionarios de la FDA en una llamada con representantes de Taylor Farms. Durante esa conversación, la empresa argumentó que las autoridades no contaban con pruebas de laboratorio concluyentes para relacionar sus productos con el brote y manifestó su preocupación porque el gobierno, a su juicio, exageraba la responsabilidad de la compañía.El mismo reporte señaló que Taylor Farms pidió esa reunión después de considerar que la FDA no había brindado suficiente claridad sobre las pruebas que respaldaban un posible retiro del mercado ni sobre el alcance de esa medida.Contradicciones que generaron preocupaciónLa investigación también quedó marcada por mensajes contradictorios. En un primer momento, las autoridades vincularon la lechuga iceberg con un único proveedor, Taylor Farms de México, que anunció un retiro voluntario de productos.Sin embargo, la FDA informó posteriormente que una muestra de lechuga que no formaba parte del retiro había dado positivo para Cyclospora. Un día después, el organismo eliminó esa información y explicó que el resultado había sido un falso positivo. A pesar de esa rectificación, la agencia sostuvo que el retiro del mercado continuaba vigente.Qué dijo la compañíaTaylor Farms emitió comunicaciones que generaron dudas. En una publicación en su sitio web, la empresa aseguró que la FDA le había ofrecido disculpas, aunque no existía información pública que confirmara esa afirmación. Además, sostuvo que hasta ese momento la agencia no había obtenido resultados positivos de Cyclospora en análisis realizados sobre sus productos.Al día siguiente, la compañía aclaró que el retiro seguía en vigor y anunció que dejaría de abastecerse de lechuga iceberg procedente del centro de México durante el resto de la temporada.Según publicó The Guardian, el brote enfermó a miles de personas y provocó cuestionamientos tanto sobre la conducción de la investigación por parte de las autoridades federales como sobre la respuesta de Taylor Farms. La ciclosporiasis puede provocar enfermedades gastrointestinales graves, mientras las investigaciones continúan para determinar el alcance del brote y el origen de la contaminación.