NoticiaEste viernes 31 de julio termina la concesión Devimed (Oriente de Medellín) y la vía pasará, al igual que otros corredores, a manos del Invías.Vías 4G Foto: ANIPERIODISTA ECONÓMICA28.07.2026 15:11 Actualizado: 28.07.2026 15:11
La Federación Colombiana de Transportadores de Carga por Carretera (Colfecar) lanzó una severa advertencia al gobierno electo de Abelardo de La Espriella sobre la crítica situación en la que la administración de Gustavo Petro deja la infraestructura del país. Según el gremio, la gestión de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) en el gobierno saliente acumula pasivos fiscales por el orden de los 5,28 billones de pesos, además de dejar cientos de kilómetros de carreteras sin presupuesto asignado para su mantenimiento ni para la atención a los usuarios en lo que resta del 2026.Colfecar, en su calidad de miembro activo del Comité de Infraestructura del Ministerio de Transporte, señaló que en reiteradas ocasiones presentó serias preocupaciones ante el Gobierno Nacional por el manejo de los procesos de reversión, las terminaciones anticipadas de concesiones viales y las declaraciones de eventos eximentes de responsabilidad en varios contratos. Sin embargo, la falta de una gestión adecuada en estos casos desembocó en un panorama fiscal y operativo complejo que la nueva administración tendrá que asumir sin contar con disponibilidad presupuestal. LEA TAMBIÉN Foto:ANIConcesiones vencidas e Invías sin presupuesto para 2026Entre los casos más críticos y recientes expuestos por el gremio se encuentra la terminación de la concesión Autopistas del Caribe —que operó hasta el pasado 22 de julio—, entregando un corredor de 253 kilómetros con seis peajes al Instituto Nacional de Vías (Invías).A esto se suma el próximo vencimiento de la concesión Devimed en el oriente antioqueño, programado para este viernes 31 de julio.La principal preocupación del sector radica en que el propio Invías ha manifestado abiertamente que no tiene contemplados recursos en su presupuesto de la vigencia 2026 para garantizar la operación ni el mantenimiento de estos corredores.Esta dinámica se ha vuelto recurrente en cada proceso de reversión contractual: aunque existe una fecha definida de terminación de la concesión, Invías no presupone los fondos necesarios para dar continuidad a servicios esenciales como grúas, ambulancias o asistencia mecánica, ni para ejecutar mantenimientos periódicos que eviten el deterioro de la calzada. LEA TAMBIÉN Estado de la vía Bogotá (Fontibón) – Facatativá – Los Alpes Foto:CortesíaComo constancia de este abandono, Colfecar citó el caso del corredor Córdoba—Sucre, donde solo se han gestionado contrataciones menores para mantenimiento rutinario, dejando de lado el mantenimiento periódico y los servicios al usuario. Una situación idéntica se vive en la ruta Bogotá—Facatativá—Los Alpes.En el caso puntual de Devimed, el gremio hizo un llamado directo al gobierno saliente de Gustavo Petro para que aplique un periodo de reversión —mecanismo utilizado en otros proyectos— que le otorgue tiempo al gobierno de Abelardo de La Espriella para posesionarse y tomar decisiones de fondo. Entregar este corredor estratégico al Invías sin presupuesto asignado para 2026 fue calificado por los transportadores como una irresponsabilidad con los usuarios de la vía Medellín—Bogotá. LEA TAMBIÉN Concesión Devimed, de alto flujo en Antioquia. Foto:ANIProyectos clave al límite y deterioro en corredores nacionalesFrente a la crisis, Colfecar solicitó de manera urgente al gobierno de Abelardo De La Espriella intervenir para salvar el proyecto Antioquia—Bolívar, señalando que esta es la ruta más eficiente para mantener la calidad de la infraestructura de la concesión Ruta al Mar y evitar que la Nación asuma una deuda adicional estimada en 3,5 billones de pesos.El balance gremial refleja una sensación generalizada de abandono en las carreteras administradas por el Invías, con la única excepción del cruce de la cordillera Central a través del Túnel de La Línea. Según la agremiación, tan pronto una vía se revierte al Estado, pierde de inmediato el acompañamiento de grúas, ambulancias y los sistemas de información sobre el estado del tránsito. LEA TAMBIÉN Estado de la vía Bogotá (Fontibón) – Facatativá – Los Alpes Foto:CortesíaIncluso en los corredores que cuentan con contratos de Gestión Vial Integral (GVI) se registran fallas graves:Medellín—Costa Norte: La vía presenta un severo deterioro en su capa asfáltica y, a pesar de tener un contrato GVI activo, carece de atención de ambulancias o grúas para atender emergencias.El Korán—Guaduas—Villeta: Este tramo crucial que conecta a Bogotá y Medellín no está recibiendo los mantenimientos necesarios para estar a punto en materia de eficiencia y seguridad vial.El gremio espera que esta alerta sirva para dimensionar la magnitud de los retos de infraestructura que heredará el gobierno de Abelardo De La Espriella a partir del segundo semestre de 2026. Al mismo tiempo, instó a la ANI a reconsiderar su postura frente a la reversión de Devimed, señalando que aún se pueden adoptar medidas responsables que garanticen la continuidad en la prestación del servicio y protejan a los usuarios de la vía Medellín—Bogotá." Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







