Keiko Fujimori evitó mencionar a su padre, Alberto Fujimori, en su primer mensaje presidencial, pese a que durante la campaña prometió reivindicar su legado y limpiar su nombreLa flamante presidenta Keiko Fujimori brindó este martes su primer mensaje a la Nación ante el Congreso bicameral, donde evitó toda referencia a su padre, el fallecido autócrata Alberto Fujimori (1990-2000), a quien prometió reivindicar e intentar limpiar su nombre.El discurso, pronunciado ante autoridades nacionales e internacionales, abrió un quinquenio en el que la nueva mandataria decidió no aludir al exdictador, condenado en su momento a 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad y corrupción.La intervención de la lideresa de Fuerza Popular estuvo enfocada en la situación actual del país, el diagnóstico de sus principales problemas estructurales y los objetivos de su administración. “Asumo la Presidencia con profunda humildad, con el conocimiento de la magnitud de esta responsabilidad y con el corazón lleno de fe en el destino de nuestra patria”, afirmó inicialmente.PUBLICIDADSu padre, una figura que divide al país entre quienes destacan su papel frente al terrorismo y la crisis económica, y quienes lo responsabilizan por violaciones a los derechos humanos y actos de corrupción, no fue mencionado ni una sola vez. Tampoco hubo referencias a su régimen, recuerdos personales o alusiones familiares.El discurso estuvo centrado en los problemas actuales del país, como inseguridad, brechas sociales y debilidad institucional, sin referencias personales ni familiares al régimen fujimoristaLa presidenta señaló que el Estado atraviesa “una herida muy profunda en el tejido social” y atribuyó el deterioro institucional a administraciones anteriores, sin mencionar nombres específicos.Los pasajes referidos al pasado estuvieron planteados en términos generales, al señalar que “la incapacidad del Estado responde a décadas de gobiernos que renunciaron (…) a cerrar las grandes brechas”, sin identificar responsables individuales.PUBLICIDADFujimori, además, presentó un plan de gobierno sustentado en siete objetivos, que incluyen la atención de emergencias, el fortalecimiento de la seguridad ciudadana, el desarrollo de infraestructura, la formación de capital humano y la defensa del Estado de derecho y la democracia, entre otros.Prometió declarar en emergencia nacional las zonas afectadas por el fenómeno El Niño, con la participación de las Fuerzas Armadas en labores de apoyo a la seguridad, la ejecución inmediata de un plan de contingencia y la asignación de recursos extraordinarios para prevenir y atender desastres naturales.Asimismo, anunció la duplicación de Pensión 65 de 350 a 700 soles bimestrales para adultos mayores en pobreza extrema, la creación de una pensión universal progresiva y el alza de la remuneración mínima vital (RMV) a 1.300 soles con un bono para las micro y pequeñas empresas.PUBLICIDADLa presidenta anunció un plan de gobierno con siete objetivos, entre ellos enfrentar emergencias, reforzar la seguridad ciudadana, impulsar infraestructura, fortalecer la educación y defender el Estado de derechoLa política de 51 años ha llegado a Palacio de Gobierno en su cuarto intento, tras imponerse en segunda vuelta a su rival Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, y con la promesa de reivindicar el legado de su padre para hacer frente al avance del crimen organizado, expresado en el aumento de extorsiones contra ciudadanos, pequeños negocios y servicios públicos.Durante la campaña, por ejemplo, ofreció aplicar una política de “mano dura” contra las organizaciones criminales, siguiendo el modelo con el que Alberto Fujimori enfrentó a los grupos terroristas Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), aunque esta terminó con su estancia en prisión por violaciones a los derechos humanos.PUBLICIDAD