(Foto: Alonso Chero / @photo.gec) El primer mensaje a la nación de Keiko Fujimori Higuchi, pronunciado ayer ante el Congreso tras jurar como presidenta de la República, cumplió lo que su entorno había anticipado en los días previos: un discurso centrado en la seguridad ciudadana, la reactivación económica y las medidas frente a la amenaza del fenómeno de El Niño. No hubo, pues, sorpresas en la agenda, sino el desarrollo ordenado de las prioridades que la propia mandataria había dejado entrever desde que recibió sus credenciales como presidenta electa. Ese cumplimiento de lo anunciado es, en sí mismo, una buena noticia: hace tiempo que el país no escuchaba a un jefe del Estado hablar con la disciplina de quien parece tener una hoja de ruta y no solo una colección de buenas intenciones. Conforme a los criterios deTipo de trabajo: OpiniónBasada en la interpretación y juicio de hechos y datos hechos por el autor.
Un saludable inicio
El primer mensaje a la nación de Keiko Fujimori Higuchi, pronunciado ayer ante el Congreso tras jurar como presidenta de la República, cumplió lo que su entorno había anticipado en los días previos: un discurso centrado en la seguridad ciudadana, la reactivación económica y las medidas frente a la amenaza del fenómeno de El Niño. No hubo, pues, sorpresas en la agenda, sino el desarrollo ordenado de las prioridades que la propia mandataria había dejado entrever desde que recibió sus credenciales como presidenta electa. Ese cumplimiento de lo anunciado es, en sí mismo, una buena noticia: hace tiempo que el país no escuchaba a un jefe del Estado hablar con la disciplina de quien parece tener una hoja de ruta y no solo una colección de buenas intenciones.













