"Ya tocaba poder celebrar este juicio", pronunció el pasado 7 de abril la magistrada de la Audiencia Nacional Teresa Palacios para explicar la negativa a suspender la vista oral –como plantearon los acusados– del caso Kitchen, el presunto espionaje al extesorero del PP Luis Bárcenas orquestado desde el Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy para robarle información sensible sobre la caja B del partido. PublicidadCon este comentario, la presidenta de la Sala se refirió a la larga espera para juzgar unos hechos que datan de 2013. Y es que han pasado cinco años desde el cierre de la instrucción de esta pieza separada del caso Tándem (conocido como Villarejo) hasta la celebración del juicio, que comenzó el pasado 6 de abril y ha culminado este martes.En el banquillo se ha sentado la plana mayor del Ministerio del Interior de la primera legislatura de Mariano Rajoy, empezando por el que ocupaba la cartera, Jorge Fernández Díaz. y su mano derecha, el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez. También, el ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Eugenio Pino, los comisarios jubilados José Manuel Villarejo y José Luis Olivera, el comisario Andrés Gómez Gordo, el exjefe de Asuntos Internos de la Policía Marcelino Martín Blas, y el exchófer de Bárcenas y hoy agente de la Policía Nacional Sergio Ríos.También han desfilado decenas de testigos, entre los que se incluyen el expresidente Rajoy. Estos son los principales hitos que han marcado los más de tres meses de sesiones.1. El tribunal rechaza imputar a CospedalAl inicio del juicio, el tribunal no solo se opuso a la suspensión del mismo, como pedían las defensas de los acusados. También rechazó la petición de la acusación popular ejercida por el PSOE de retrotraer la causa y reabrirla para indagar en la presunta implicación de María Dolores de Cospedal, ex secretaria general del PP. "Sería como bordear la decisión del magistrado instructor; eso no es correcto", expresó Palacios en alusión a Manuel García-Castellón, quien dejó a la exdirigente y a su exmarido, empresario Ignacio López del Hierro, fuera de la causa.De igual forma, la Sala Segunda de la Audiencia Nacional rechazó incluir los audios intervenidos al excomisario José Manuel Villarejo que implicarían a Cospedal en la supuesta trama. Se da la paradoja de que a principios de julio, en el marco de otra pieza del caso Tándem, el juez Antonio Piña acordó buscar "indicios de criminalidad" en dichas conversaciones, una decisión que vuelve a estrechar el cerco sobre la exdirigente popular.Publicidad2. Los testimonios de los investigadoresEntre los distintos agentes que han desfilado por la Audiencia Nacional hay dos nombres propios: Gonzalo Fraga, el principal investigador del caso, y Manuel Morocho, investigador del caso Gürtel. El primero, que lideró las pesquisas sobre la trama desde la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional, identificó a Mariano Rajoy con el Asturiano y el Barbas, los apodos que varios implicados en la operación de espionaje, como José Manuel Villarejo, usaban para referirse al entonces presidente del Ejecutivo. Durante su declaración, que se extendió dos días, el inspector jefe apuntaló el presunto caso de espionaje "coordinado en el ministerio".Por su parte, el inspector Morocho evidenció que el Gobierno de Rajoy investigó a Bárcenas fuera de la ley, tumbando así la estrategia de los acusados, que defienden que la operación fue legal y pretendía buscar el dinero oculto o los testaferros del extesorero. Asimiso, relató presiones para no incluir a Rajoy y Cospedal en sus informes sobre Gürtel.3. Cosidó se desvincula de VillarejoEn su declaración como testigo, Ignacio Cosidó, director general de la Policía durante el espionaje a Bárcenas, negó que conociese la operación parapolicial y se desvinculó de Villarejo, a pesar de que este le señaló. "No recuerdo que yo diera una instrucción sobre qué unidad debía hacerse cargo de una investigación", afirmó.Publicidad4. Bárcenas acusa a Rajoy de conocer la 'caja B' del PPOtro de los platos fuertes del juicio llegó con la declaración de Luis Bárcenas. Lo hizo como perjudicado, ya que el operativo parapolicial tenia como objetivo sustraerle documentación sobre la caja B del PP. "Yo sé que esta operación se inicia por los responsables del partido ese momento y luego tiene un traslado a la parte digamos relacionada, si eso se acredita, en el Ministerio del Interior, pero empieza en el partido", señaló.Asimismo, aseguró que "MR era Mariano Rajoy" y que una de las grabaciones sustraídas desmotraba que el expresidente del Gobierno conocía la contabilidad "extracontable" del partido, es decir, la caja B.. En uno de esos audios, según Bárcenas, se escuchaba cómo Rajoy destruyó ante sus propios ojos en una trituradora de papel una fotocopia del saldo existente de dicha caja B.5. Rajoy niega la 'Kitchen'Estas acusaciones precedieron la declaración de Rajoy como testigo. Durante cerca de 40 minutos, el expresidente del Gobierno negó que fuera informado de la contabilidad en B del PP ni sobre los presuntos seguimientos al extesorero y su familia. "No", "no me consta" o "absolutamente falso" repitió constantemente. Sí reconoció el famoso "Luis, sé fuerte" que le envió en enero de 2013 cuando estalló el escándalo por los papeles de Bárcenas.En todo caso, enmarcó la operación contra el extesorero dentro de la legalidad. "En todo este tema no ha habido ninguna operación política. Luego conocimos que hubo una operación policial, cuyo objetivo fundamental era el que debía de haber sido siempre, que es coger el dinero del señor Bárcenas y averiguar quiénes eran sus testaferros. Pero eso es una operación policial, y como usted comprenderá, ni el ministro, ni el secretario de Estado, ni el presidente del Gobierno, pues están en las operaciones policiales. Y yo estoy absolutamente convencido de que esa operación policial se adecuó totalmente a la legalidad", indicó. 6. La oportunidad perdida con la declaración de CospedalTras Rajoy tomó la palabra Cospedal, aunque la exministra de Defensa estaba exenta de decir la verdad, ya que el caso Kitchen se sobreseyó para ella pero con un archivo provisional. Reconoció "ocho o nueve reuniones" con Villarejo, pero aseguró desconocer seguimiento alguno a Bárcenas. Su interrogatorio estuvo marcado por los cortes, matices y acotaciones de la presidenta de la Sala a las preguntas de la letrada del PSOE, Gloria de Pascual. Esta actuación acotó aún más la posibilidad de esclarecer las incógnitas que arrojaron los audios excluidos y que también involucran a su exmarido.7. La amnesia se extiende a Santamaría y ArenasComo ya hiciesen Rajoy y Cospedal, otros antiguos pesos pesados del Gobierno de Rajoy y del PP repitieron la misma estrategia del "no" y "no recuerdo". La exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y el ex secretario general del PP Javier Arenas negaron que existiese una especial "inquietud" dentro del partido y del Gobierno por el material que podía guardar Bárcenas en aquella época. "No tengo constancia de esa operación durante mi época en el Gobierno", llegó a decir la primera, que controlaba el Centro Nacional de Inteligencia (CNI).Publicidad8. Fernández Díaz contradice a su ex número dosEn el turno del interrogatorio a los acusados, Jorge Fernández Díaz y su número dos, Francisco Martínez, ofrecieron un relato opuesto sobre la figura de Sergio Ríos, chófer de Bárcenas. El exministro negó que este estuviera actuando como confidente policial y aseguró que supo de la citada operación por la prensa, tiempo después. "Cuando comenzaron a aparecer en los medios de comunicación las informaciones, a finales de 2015 y comienzos de 2016", concretó.Previamente, Martínez ofreció una versión diferente sobre los hechos, en la que describe un intercambio directo de información el 13 de julio de 2013 con Fernández Díaz, quien le habría preguntado por un posible colaborador vinculado al entorno de la familia Bárcenas. "El ministro me llama y me pregunta si sé de un colaborador cercano a la familia de Bárcenas, que estaba colaborando. Yo lo que hago es preguntar a Eugenio Pino, jefe de la Policía. Pino me contesta y me dice que hay un colaborador en el entorno de Bárcenas que hace las funciones de conductor. Y yo se lo confirmo al ministro", señaló.9. La Fiscalía mantiene la petición de 15 años de cárcelLas declaraciones de estos y otros acusados no movieron ni un ápice la postura de Anticorrupción, que mantiene la petición de 15 años de prisión para ambos, así como para el exDAO Eugenio Pino. El fiscal César de Rivas les sitúa como responsables de impulsar la operación al margen del aval judicial para arrebatar pruebas del caso Gürtel, por el que el PP fue condenado por financiación ilegal.PublicidadEl Ministerio Fiscal también pide 15 años de cárcel para el comisario Andrés Gómez Gordo, vinculado en su día a Cospedal. Para el comisario jubilado José Manuel Villarejo pide 19 años de prisión (la pena más alta), mientras que para Ríos solicita 12 años de cárcel. Para Marcelino Martín Blas pide dos años y medio.